Infame
Poeta recién llegado
Mi momento de perdón,
de consuelo;
de cerrar los ojos y hacer creer
que están abiertos.
De hacer oídos sordos
y cantares mudos
y peinar el viento con alcohol,
para embellecerlo
o para ignorarlo.
No quiero que me vuelva a visitar.
Pues ha arrastrado consigo
todo lo que no quise conmigo.
Y vuelta a empezar,
vuelta a mi refugio
rebosante de humo
y de paredes comestibles;
ese techo comestible de regaliz
que mastiqué hace tanto
y aun a veces
me tienta.
Pez y anzuelo
Pájaro y cielo
Humano y suelo
Yo en el todo,
el todo pudriéndose
y curándose al unísono,
mas solo me ocupo
de pudrirlo,
o pudrirme.
Y llega ella y vuelve Dios
a curarse,
como las flores en abril
o las nieves al roble
hidratando sus raíces;
y crezca luego
y muera luego
pero que nunca decrezca.
Y que sople el viento,
que le escucho.
de consuelo;
de cerrar los ojos y hacer creer
que están abiertos.
De hacer oídos sordos
y cantares mudos
y peinar el viento con alcohol,
para embellecerlo
o para ignorarlo.
No quiero que me vuelva a visitar.
Pues ha arrastrado consigo
todo lo que no quise conmigo.
Y vuelta a empezar,
vuelta a mi refugio
rebosante de humo
y de paredes comestibles;
ese techo comestible de regaliz
que mastiqué hace tanto
y aun a veces
me tienta.
Pez y anzuelo
Pájaro y cielo
Humano y suelo
Yo en el todo,
el todo pudriéndose
y curándose al unísono,
mas solo me ocupo
de pudrirlo,
o pudrirme.
Y llega ella y vuelve Dios
a curarse,
como las flores en abril
o las nieves al roble
hidratando sus raíces;
y crezca luego
y muera luego
pero que nunca decrezca.
Y que sople el viento,
que le escucho.