Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Aún la calle punza en cada travesía,
cada haz de pisos oculta la vista al horizonte,
los exordios de la vida nunca han sido escuchados,
y la obra maestra desfila sin personajes,
como una nube no altiva,
transparente, cuyas falanges se funden con lluvias, cielo y sol.
Los instrumentos son música sin categoría,
cada segmento se desliza deshaciendo alineaciones,
la crisis es el único testigo de lo invisible,
el caos se organiza contra el orden,
y las serpientes se alían a favor de la fe,
mientras el paraíso soterra la última oportunidad de creación,
y las parábolas se adueñan de la quietud,
moldeando estatuas, apariencias de barro,
para posteridades autistas.
Los muñones de la cultura se lamen mutuamente
con lenguas de piel, vocabulario de carne.
Última edición: