ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Girando el reloj del tiempo.
Redondez en el camino marcando el destino.
Una luz se apaga y otra titila.
Se apoca los roces, las yemas se tocan.
Salta el inconsciente, lastima, la hombría resurge.
Calla, aléjate, no sabe lo que dice.
La mente se pierde, el respeto se pierde.
Hay lazos, no se rompen, camino si, caminamos juntos…
Otro día vendrá, el mañana espera, una esperanza,
encuentro inevitable, espacios compartidos.
Miradas sin ofensas, hoy, reconfortante el día,
mente clara, conciencia y olvido del ayer.
Ya no sé del ayer, dime si te llega mi voz.
Hablo con el silencio y te amo…
Segundos, minutos, horas…
Otro día no esperado, desconozco si te vi,
si te amé, si te quiero, si te odio..
no sé, hoy estás aquí y te aprecio.
Si mi presencia no te agrada, dímelo…
No agredas, digo sin pensar, y te agredo sin querer.
El hilo de seda se rompe, y otro momento de inquietud.
Se exasperan los ánimos, y de nuevo, colisión,
choque de ideas, toda la verdad nadie la tiene….
Y sucede, de nuevo, ya nada pasa.
Y todo pasa, adiós, luego, para luego dejamos,
inconcluso el dialogo, esperezas sin razón…
No se nota por el bullicio,
los demonios ríen, su maldad está consumada.
No dan su cara, lastiman,
Su maldad no se acaba….
Un nuevo día y renazco, no caeré, la voluntad de hierro,
El ánimo por los suelos….
Vivo, viviré..
Autor: Geber Humberto Pérez Ulín.
Redondez en el camino marcando el destino.
Una luz se apaga y otra titila.
Se apoca los roces, las yemas se tocan.
Salta el inconsciente, lastima, la hombría resurge.
Calla, aléjate, no sabe lo que dice.
La mente se pierde, el respeto se pierde.
Hay lazos, no se rompen, camino si, caminamos juntos…
Otro día vendrá, el mañana espera, una esperanza,
encuentro inevitable, espacios compartidos.
Miradas sin ofensas, hoy, reconfortante el día,
mente clara, conciencia y olvido del ayer.
Ya no sé del ayer, dime si te llega mi voz.
Hablo con el silencio y te amo…
Segundos, minutos, horas…
Otro día no esperado, desconozco si te vi,
si te amé, si te quiero, si te odio..
no sé, hoy estás aquí y te aprecio.
Si mi presencia no te agrada, dímelo…
No agredas, digo sin pensar, y te agredo sin querer.
El hilo de seda se rompe, y otro momento de inquietud.
Se exasperan los ánimos, y de nuevo, colisión,
choque de ideas, toda la verdad nadie la tiene….
Y sucede, de nuevo, ya nada pasa.
Y todo pasa, adiós, luego, para luego dejamos,
inconcluso el dialogo, esperezas sin razón…
No se nota por el bullicio,
los demonios ríen, su maldad está consumada.
No dan su cara, lastiman,
Su maldad no se acaba….
Un nuevo día y renazco, no caeré, la voluntad de hierro,
El ánimo por los suelos….
Vivo, viviré..
Autor: Geber Humberto Pérez Ulín.
Última edición: