Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Viva el corazón primero…
luego la razón pensante,
la sonrisa tolerante
aunque arrecie el aguacero.
Viva el tiempo cosechero
de vendimia generosa.
Viva la virtud hermosa
que hará hermoso al mundo entero.
Viva la noche estrellada
dando fulgor a la noche,
la caricia con derroche
generosa y descarada.
Viva el alma desatada,
dando, dando, siempre dando…
Viva Dios resucitando
cuando estalla la Alborada.
Viva el aire respirable
sin ponzoña ni mentira,
viva el sol cuando me mira
con mirada más que amable.
Viva lo que incomparable
te asemeja a la esperanza.
Viva el Bien si a bien te alcanza
y te vuelve invulnerable.
Viva el día diligente
con afán de hacerse eterno,
la llegada del invierno
si el abrigo es consistente.
Viva lo que inconveniente
se presenta verdadero,
viva lo que por sincero
nos complace plenamente.
Viva el Sol de mis mayores
y el motor de mi alegría
que me impulsa cada día
a inventar nuevos colores.
Viva el son de mis clamores
cuando llaman al consuelo,
cuando suben hasta el cielo
y resultan vencedores.
Viva dulce la dulzura,
la Palabra y el cariño,
la inocencia de ser niño
en la fruta ya madura.
Viva toda quemadura
que deshaga toda pira,
viva Aquel por quien suspira
el que busca y se aventura.
…continuará.
luego la razón pensante,
la sonrisa tolerante
aunque arrecie el aguacero.
Viva el tiempo cosechero
de vendimia generosa.
Viva la virtud hermosa
que hará hermoso al mundo entero.
Viva la noche estrellada
dando fulgor a la noche,
la caricia con derroche
generosa y descarada.
Viva el alma desatada,
dando, dando, siempre dando…
Viva Dios resucitando
cuando estalla la Alborada.
Viva el aire respirable
sin ponzoña ni mentira,
viva el sol cuando me mira
con mirada más que amable.
Viva lo que incomparable
te asemeja a la esperanza.
Viva el Bien si a bien te alcanza
y te vuelve invulnerable.
Viva el día diligente
con afán de hacerse eterno,
la llegada del invierno
si el abrigo es consistente.
Viva lo que inconveniente
se presenta verdadero,
viva lo que por sincero
nos complace plenamente.
Viva el Sol de mis mayores
y el motor de mi alegría
que me impulsa cada día
a inventar nuevos colores.
Viva el son de mis clamores
cuando llaman al consuelo,
cuando suben hasta el cielo
y resultan vencedores.
Viva dulce la dulzura,
la Palabra y el cariño,
la inocencia de ser niño
en la fruta ya madura.
Viva toda quemadura
que deshaga toda pira,
viva Aquel por quien suspira
el que busca y se aventura.
…continuará.
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