Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Vientos de pan
Oremos al señor que todo lo sabe,
pues sabe hasta que oramos sin fe,
y es más, lo sabe y lo entiende,
y yo diría también, que por saber,
de la estupidez se desentiende.
Pero oremos, oremos con fe,
que ya sabemos que sabe él,
que por la fe nos comeremos;
no sea que lo comamos a él,
y por eso, por eso no lo vemos.
Y cuidado con la extrema
situación del sacrificio,
que la sangre está en la venas.
Derramarla de orificio,
es el auto y la condena
del que es teo por oficio.
Desde el molino vienen,
hacia el molino van;
unos terminan y otros comienzan,
la nueva trilla en el molinar.
Una canción se escucha
en voces que son rezar;
el agua no siendo mucha
ese año se hace rogar.
El trigal no queda lejos
de los trigueros para aventar;
unos hombres descansan esfuerzos
muy cerquita en el cascajar.
Es el pan cada día lo nuestro
que en el cielo es pan caridad;
en la tierra se siembran los muertos
pero muelen el pan mortandad,
alimento de orientes y ocasos,
viejo pago de la humanidad.
Resucite el pan venidero
en los altos caminos de paz,
y que halle el cabal molinero
un molino entre vientos de pan.