PANYU DAMAC
Poeta asiduo al portal
Vida Perdura o la Ilusión de Vivir
Estos escritos han sido inoculados en poesía,
como un testamento de amor
en aras de paisajes románticos que no morirían
en una página eximida de color.
Finalmente, la negación de que el corazón se queda pequeño
se hunde en el insondable abismo del silencio.
Por malo que parezca, volverá a hablar en la atmósfera del pensamiento,
en la que crecerán más árboles donde recostar el verbo.
Entonces no será por mi que el sol salga: en vez de la alegría,
la fresca soga del sentimiento entorchada en otra vida.
Y ya no será más por ti que la luz ennegrece,
en lugar de la opacidad, brillo de lágrimas del que nuevos ojos florecen.
Mezcla incestuosa de padecimiento y de gozo que transforma,
mientras en los resquicios mínimamente enfarolados del
inconsciente
busca enloquecido un recuerdo con el cual rearmar la memoria
ahora cribada por vacíos con que el contacto de la piel hacía puente.
Giro recorrido que en las alturas se pierde
en onda continua para descender luego e interceptarse.
Fósforo de la reminiscencia,
estallido que desfigura lo más breve,
borrando de la faz de la inconsciencia
cualquier intento del sueño por despertarse.
Perseguiré la verdad enajenado,
olvidado de toda conexión con lo inerte,
días eternos, eterno día que sustituirá el ojo del sol iluminado.
Entonces será por mi que la noche reine,
en vez de estrellas durmiendo en nuestras manos
trizas de momentos revertidos de la muerte.
Y será así por ti que la ilusión desaparece,
en lugar de la tristeza el racimo de maduras suertes
de dulces besos que de nuestras bocas se desprenden
como alondras terrenas ensartadas al presente.
Perfecta combinación de dolor y de placer que rompe,
para que la punta inconciliable del impulso escape
por el espacio que la separación abre,
creando una ventana para que el alma asome.
Temblarás de placer en todas las estaciones
pastorcilla de orgasmos que los cuidas,
y luego escoges el que más te gusta
para transformarlo en abrigo de tus confesiones.
Pronto será la fiesta de la carne,
y alguno resultará por los elementos devorado…
Sin encontrar antes o después pre procesado
que el tiempo de nuestra fugacidad poco o nada sabe.
Después, en la dúctil conducción de la experiencia
alguien más colocará su imaginación al servicio de la delicia,
y masticará, como yo lo hice incontables veces buscando la esencia,
hallando en la piel la fuente de la que brotan las caricias.
Vida que perdura
la ilusión de vivir no me la quita
aquello que una vez dejome sin cordura.
El pensamiento bueno no agita
ni contradice la interna búsqueda.
De todo cuanto se tuvo que barrer
el polvo invisible las palabras que no dije
la aparente limpieza de ayer.
Estos escritos han sido inoculados en poesía,
como un testamento de amor
en aras de paisajes románticos que no morirían
en una página eximida de color.
Finalmente, la negación de que el corazón se queda pequeño
se hunde en el insondable abismo del silencio.
Por malo que parezca, volverá a hablar en la atmósfera del pensamiento,
en la que crecerán más árboles donde recostar el verbo.
Entonces no será por mi que el sol salga: en vez de la alegría,
la fresca soga del sentimiento entorchada en otra vida.
Y ya no será más por ti que la luz ennegrece,
en lugar de la opacidad, brillo de lágrimas del que nuevos ojos florecen.
Mezcla incestuosa de padecimiento y de gozo que transforma,
mientras en los resquicios mínimamente enfarolados del
inconsciente
busca enloquecido un recuerdo con el cual rearmar la memoria
ahora cribada por vacíos con que el contacto de la piel hacía puente.
Giro recorrido que en las alturas se pierde
en onda continua para descender luego e interceptarse.
Fósforo de la reminiscencia,
estallido que desfigura lo más breve,
borrando de la faz de la inconsciencia
cualquier intento del sueño por despertarse.
Perseguiré la verdad enajenado,
olvidado de toda conexión con lo inerte,
días eternos, eterno día que sustituirá el ojo del sol iluminado.
Entonces será por mi que la noche reine,
en vez de estrellas durmiendo en nuestras manos
trizas de momentos revertidos de la muerte.
Y será así por ti que la ilusión desaparece,
en lugar de la tristeza el racimo de maduras suertes
de dulces besos que de nuestras bocas se desprenden
como alondras terrenas ensartadas al presente.
Perfecta combinación de dolor y de placer que rompe,
para que la punta inconciliable del impulso escape
por el espacio que la separación abre,
creando una ventana para que el alma asome.
Temblarás de placer en todas las estaciones
pastorcilla de orgasmos que los cuidas,
y luego escoges el que más te gusta
para transformarlo en abrigo de tus confesiones.
Pronto será la fiesta de la carne,
y alguno resultará por los elementos devorado…
Sin encontrar antes o después pre procesado
que el tiempo de nuestra fugacidad poco o nada sabe.
Después, en la dúctil conducción de la experiencia
alguien más colocará su imaginación al servicio de la delicia,
y masticará, como yo lo hice incontables veces buscando la esencia,
hallando en la piel la fuente de la que brotan las caricias.
Vida que perdura
la ilusión de vivir no me la quita
aquello que una vez dejome sin cordura.
El pensamiento bueno no agita
ni contradice la interna búsqueda.
De todo cuanto se tuvo que barrer
el polvo invisible las palabras que no dije
la aparente limpieza de ayer.