Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Vibraciones de una cuerda
La poesía es estética, y no se crea
quien descubra alguna letra, ser autor,
del escrito de una idea que recuerda,
otro autor que ya escribió, quizá mejor,
quizá peor, vibraciones de una cuerda
que es la música, no falta de tambor,
que acompaña en armonías su vereda.
La poesía no es la rima sino ritmo
acompasado, es la mano que camina,
la luna, el sol, la tierra, el agua y el fuego,
la ruina, la gloria, el aroma y la flor,
la nube y el cielo, espejo que se anima,
mendigo en una esquina, la y para un seísmo,
paralelismo que domina en su candor.
La poesía no se enseña sino muestra
lo que un escrito nada dice de su nombre;
nada entiende sobre letras ni faroles,
nada sabe del instruido mago puño,
ni tampoco del escrito que se presta
animoso ser de la prosa solo el noble
compresor de lo modélico que es suyo:
la belleza solo está buscando dobles.
La poesía es un bruja que se esconde
y busca el norte urdido de la brújula,
hace al tres ser el número que esdrújula
al verso de un soneto deja en once.
Define en esta estrofa lo que tétrica
desmiente de la estética su imagen,
penosa debe ser aquella métrica
y espero a la primera no la ultrajen.
La poesía es estética, y no se crea
quien descubra alguna letra, ser autor,
del escrito de una idea que recuerda,
otro autor que ya escribió, quizá mejor,
quizá peor, vibraciones de una cuerda
que es la música, no falta de tambor,
que acompaña en armonías su vereda.
La poesía no es la rima sino ritmo
acompasado, es la mano que camina,
la luna, el sol, la tierra, el agua y el fuego,
la ruina, la gloria, el aroma y la flor,
la nube y el cielo, espejo que se anima,
mendigo en una esquina, la y para un seísmo,
paralelismo que domina en su candor.
La poesía no se enseña sino muestra
lo que un escrito nada dice de su nombre;
nada entiende sobre letras ni faroles,
nada sabe del instruido mago puño,
ni tampoco del escrito que se presta
animoso ser de la prosa solo el noble
compresor de lo modélico que es suyo:
la belleza solo está buscando dobles.
La poesía es un bruja que se esconde
y busca el norte urdido de la brújula,
hace al tres ser el número que esdrújula
al verso de un soneto deja en once.
Define en esta estrofa lo que tétrica
desmiente de la estética su imagen,
penosa debe ser aquella métrica
y espero a la primera no la ultrajen.
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