Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero realizar un viaje
que aún...... no estoy viejo,
para recorrerlo,
que aún mis piernas soportan mi peso,
quiero caminar senderos abriendo mi pecho a lo desconocido,
e ir cambiando de transporte...,
para divisarte,
desde el aire, desde tierra, de entre las aguas.
Quiero deslumbrarme,
con ondulantes nubes..
abstrayéndome con sus formas e historias,
con distintas flores..
encantándome con sus colores, aromas, texturas,
con eternos viñedos..
y sentir la suave embriaguez en uno de ellos,
con sensuales sirenas
para irisar sus escamas,
con virginales selvas
y descubrir mis raíces,
con eternos glaciales
y beber sus aguas en armonía con el Universo.
Quiero viajar como el viento
silencioso y eterno,
para rozar tu cuerpo,
para golpear tu alma,
para paralizarme entre tus piernas,
sin que sienta dolor,
sin que las lágrimas bajen por tu rostro,
sin que el remordimiento se agolpe en tus sienes,
si no que se estremezcan a las caricias,
si no que la brisa sinuosa fluya ligera en tu vientre,
si no que la sabiduría sublime el instante.
Sincero viajo a través de mis sueños,
que se conectan entre mis vivencias
y las que quiero vivir,
que se construyen entre reminiscencias
y oníricos fantasmas de mi cabeza,
que se fusionan entre el consiente
y el inconsciente de mi realidad.
Quiero viajar como el tiempo,
sin conocer el reloj,
objetando el espacio de mis canas,
aniquilando las fisuras de mi alma,
ostentando la matriz de mi sangre,
versificando desde mi azotea,
para no caer en el abismo oscuro.....,
de la sabiduría,
para no estudiar mis dolores ancestrales,
para no oler la descomposición de los años,
para no esperar mi muerte
sin la esperanza de un tiempo,
que se reduce ante mis ojos,
que se extiende en mis emociones,
que se sostiene aferrado a la cornisa.
Quiero ser viajero sereno de mi trayecto,
conquistando tu corazón sin ataduras,
atrapando tu luz en mis ojos,
bebiendo tu esencia sin prisa,
cortejando tus encantos hasta mi vejez,
viajero en mi eterna inmortalidad,
que no te extrañe si te toco....
con mis sentidos,
que no te asombres si aparezco.....
sobre tus labios,
que no te impresione si a tu espalda....
me encuentro cercano,
que no te avergüences si por entre tus faldas....
buscan mis manos.
Viajero concluyo...,
alcanzando una posada en este recorrido,
para dormir tranquilo y profundo,
pues he de continuar al comenzar el trino,
y quizás aún continúe a tu lado,
sin aliento y desnudo........
que aún...... no estoy viejo,
para recorrerlo,
que aún mis piernas soportan mi peso,
quiero caminar senderos abriendo mi pecho a lo desconocido,
e ir cambiando de transporte...,
para divisarte,
desde el aire, desde tierra, de entre las aguas.
Quiero deslumbrarme,
con ondulantes nubes..
abstrayéndome con sus formas e historias,
con distintas flores..
encantándome con sus colores, aromas, texturas,
con eternos viñedos..
y sentir la suave embriaguez en uno de ellos,
con sensuales sirenas
para irisar sus escamas,
con virginales selvas
y descubrir mis raíces,
con eternos glaciales
y beber sus aguas en armonía con el Universo.
Quiero viajar como el viento
silencioso y eterno,
para rozar tu cuerpo,
para golpear tu alma,
para paralizarme entre tus piernas,
sin que sienta dolor,
sin que las lágrimas bajen por tu rostro,
sin que el remordimiento se agolpe en tus sienes,
si no que se estremezcan a las caricias,
si no que la brisa sinuosa fluya ligera en tu vientre,
si no que la sabiduría sublime el instante.
Sincero viajo a través de mis sueños,
que se conectan entre mis vivencias
y las que quiero vivir,
que se construyen entre reminiscencias
y oníricos fantasmas de mi cabeza,
que se fusionan entre el consiente
y el inconsciente de mi realidad.
Quiero viajar como el tiempo,
sin conocer el reloj,
objetando el espacio de mis canas,
aniquilando las fisuras de mi alma,
ostentando la matriz de mi sangre,
versificando desde mi azotea,
para no caer en el abismo oscuro.....,
de la sabiduría,
para no estudiar mis dolores ancestrales,
para no oler la descomposición de los años,
para no esperar mi muerte
sin la esperanza de un tiempo,
que se reduce ante mis ojos,
que se extiende en mis emociones,
que se sostiene aferrado a la cornisa.
Quiero ser viajero sereno de mi trayecto,
conquistando tu corazón sin ataduras,
atrapando tu luz en mis ojos,
bebiendo tu esencia sin prisa,
cortejando tus encantos hasta mi vejez,
viajero en mi eterna inmortalidad,
que no te extrañe si te toco....
con mis sentidos,
que no te asombres si aparezco.....
sobre tus labios,
que no te impresione si a tu espalda....
me encuentro cercano,
que no te avergüences si por entre tus faldas....
buscan mis manos.
Viajero concluyo...,
alcanzando una posada en este recorrido,
para dormir tranquilo y profundo,
pues he de continuar al comenzar el trino,
y quizás aún continúe a tu lado,
sin aliento y desnudo........