joblam
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los golpes en la puerta eran fuertes e insistentes. La incipiente bombilla de la sala pestañeaba y por la única ventana entró una fría brisa. Baraulio, en rápidos y ágiles movimientos tomó las llaves y giró la cerradura. Estaba ansioso por la noche de Navidad.
-¿Es Santa Claus?-
-¡Abre que no hay mañana!-
Extrañado quedó Baraulio por la profunda voz que parecía un ronquido. Esperaba oír el jo jo jo jo. Bajó la manilla y al abrir la puerta, vio el semblante pálido.
-¿Qué quiere?-
-Vine a buscarte-
-¿Quién eres?-
-El pasaporte para tu viaje-
Un raro escalofrío recorrió en un instante el cuerpo del hombre.
-No comprendo-respondió todo extrañado.
-Lo sabes y no hay vuelta atrás. Vente. No puedo esperar más. La carroza espera.-
Comprendiendo un poco, rezongó:
-¿No puedes esperar hasta mañana? No estoy listo. Primero quiero mis regalos-
-Es hoy y punto. Tu vida ya fue un regalo-
Un halo misterioso lo envolvió. Caminó y no sintió los pasos. La puerta de la casa quedó abierta y de tanto pestañear, la lámpara de la sala dejó de alumbrar. La sala quedó en tinieblas mientras afuera la brisa decembrina era más intensa y fría. La hoja falciforme dejó de reflejar los destellos.
-¿Es Santa Claus?-
-¡Abre que no hay mañana!-
Extrañado quedó Baraulio por la profunda voz que parecía un ronquido. Esperaba oír el jo jo jo jo. Bajó la manilla y al abrir la puerta, vio el semblante pálido.
-¿Qué quiere?-
-Vine a buscarte-
-¿Quién eres?-
-El pasaporte para tu viaje-
Un raro escalofrío recorrió en un instante el cuerpo del hombre.
-No comprendo-respondió todo extrañado.
-Lo sabes y no hay vuelta atrás. Vente. No puedo esperar más. La carroza espera.-
Comprendiendo un poco, rezongó:
-¿No puedes esperar hasta mañana? No estoy listo. Primero quiero mis regalos-
-Es hoy y punto. Tu vida ya fue un regalo-
Un halo misterioso lo envolvió. Caminó y no sintió los pasos. La puerta de la casa quedó abierta y de tanto pestañear, la lámpara de la sala dejó de alumbrar. La sala quedó en tinieblas mientras afuera la brisa decembrina era más intensa y fría. La hoja falciforme dejó de reflejar los destellos.