Marchita aquella que con el calor despego el espacio de su propia existencia dejando atrás manantiales profundos que los sueños purificadores cosecharon fusiones alucinógenas donde el espíritu concentro el brillo de la pureza que me hizo desvelarte.
Localizarte me hará volver al fuego que en cenizas quedo, pero lo que el viento se llevo fueron mariposas cristalinas donde conectaron con las rosas para congelar la existencia divina del pasajero y eterno paraíso.
Elegancia pasajera fue un estilo de vida que concentro el cuerpo que en la noche se durmió para el recuento de las corridas en el cual las mañanas se convirtieron en escapadas fugaces que emanaron vientos lejanos.
Llegue al final de la etapa, el viaje fue largo y arribe con ganas de dormir porque el sueño venció el miedo de los pasos cruzados donde el precipicio muto a la desvelada noche donde mi cuerpo en la mañana resucito.
Localizarte me hará volver al fuego que en cenizas quedo, pero lo que el viento se llevo fueron mariposas cristalinas donde conectaron con las rosas para congelar la existencia divina del pasajero y eterno paraíso.
Elegancia pasajera fue un estilo de vida que concentro el cuerpo que en la noche se durmió para el recuento de las corridas en el cual las mañanas se convirtieron en escapadas fugaces que emanaron vientos lejanos.
Llegue al final de la etapa, el viaje fue largo y arribe con ganas de dormir porque el sueño venció el miedo de los pasos cruzados donde el precipicio muto a la desvelada noche donde mi cuerpo en la mañana resucito.
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