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Viaje astral

dark-maiden

Poeta fiel al portal
"Cuando mi ser esencial se hizo un océano del universo,
brillaban todas las partículas de mi cuerpo."- Rumi


Jardines terrenales compitiendo con el Edén.
Naturalezas muertas sobre mesas de alquimia.
El dolor se escabulle por las entrañas del
cadáver diseccionado, puede que su alma
no haya encontrado la elevación entre
los tejidos de su cuerpo físico.

Todo las velas se derramaron en un instante
ante mi conmoción, el candor de las llamas
se convirtió en un incendio punzante en lo
más recóndito de los pasillos de mi corazón.

El pulso se me paró por un siglo de milésimos
segundos, quería fluir como los astros y
desintegrarme en mil partículas de arena.

¿Qué era el tiempo en ese momento?
Una leve cadena que se oponía a los ciclos
biológicos, en medio del desierto sólo
danzaban las estrellas, no había ninguna
palabra para designar la medida de nuestras
andanzas terrenales.

Fui subiendo hasta las alturas de una escalera
que sigilosamente fue tornándose de color cristalino,
las aguas se habían fusionado, para dejar que los
manantiales ahogaran con su pureza todas las gotas
de hastío que nadaban formando remolinos en lo
más ingrato de mis pensamientos.

Hay almas que nunca volaron fuera de sus cuerpos,
porque estaban encadenadas a los vicios efímeros
que ascendían del subsuelo de los núcleos terrenales.

Viajaba astralmente hasta los más excelsos planos
oníricos, la luz blanca sobre mi cabeza quería
penetrar en mi mente, toda la información consciente
que poseía se transformó en una serie numérica de
algoritmos y susurros de luz.

Cuando la espiritualidad de mis actos volvió a tomar
forma y me vi tumbada en aquella habitación ante
aquel cuerpo, las lágrimas me abrasaron.
¡No quería volver a la cárcel!
Mi alma había sido libre, mi mundo no era
más que una construcción sintáctica.

Los sabios se rieron de mí.
Brujería fue la palabra para designar
aquella experiencia extrasensorial.
¿Qué sabían ellos encerrados en las
paredes de sus despachos?
¿Por qué la libertad se contrapone a la
racionalidad?

Cadenas físicas y psíquicas,
eso era todo lo que ellos
podían ofrecerme.
Los avances científicos se colapsaron
contra mis experiencias empíricas.

Tuve la mente libre, fui una fuera de mi
cuerpo sensible, me acerqué a la contemplación
de las ideas inteligibles.

¿Habrás encontrado ya la salvación,
le pregunto al cuerpo que examino en
mi mesa?
Ninguna palabra brota en el silencio,
sino un escalofrío que me lleva consigo
fuera de las ataduras mentales.
 
Última edición:
Sentí que yo era el que estaba realizando el viaje. Que manera tan espiritual de escribir de verdad siento que al leer tu poesía el alma y el cuerpo pueden unirse.

Me parece un tema muy interesante el que has escogido para tu poesía, y es que los viajes astrales son muy difíciles de alcanzar hasta para las personas que se dedican a practicarlos, y esto es debido a que la existencia en ese segundo plano en el que nuestra alma viaja puede ser un tanto peligroso para aquellos sin conocimiento, pudiendo encontrarse con entes verdaderamente malvados dispuesto a acecharnos en ese momento para no permitirnos volver nunca más.

Esto te lo puedo decir con mucha firmeza ya que yo me dedico principalmente a los viajes astrales y he tenido muchas experiencias que me gusta mucho compartir con personas que estén interesadas en el tema. Suelo compartir mis aventuras en mi paginal personal https://www.misterioteca.com debido a que al contarlas puedo conocer personas que en ocasiones han experimentado las mismas vivencias e iluciones que yo he vivido.

Volviendo al tema principal, de verdad te felicito por tan maravilloso trabajo, sigue así que el mundo necesita de mas personas con un buen corazón y espíritu que estén dispuestos a plasmar en hoja y papel éste tipo de cosas.
 
Sentí que yo era el que estaba realizando el viaje. Que manera tan espiritual de escribir de verdad siento que al leer tu poesía el alma y el cuerpo pueden unirse.

Me parece un tema muy interesante el que has escogido para tu poesía, y es que los viajes astrales son muy difíciles de alcanzar hasta para las personas que se dedican a practicarlos, y esto es debido a que la existencia en ese segundo plano en el que nuestra alma viaja puede ser un tanto peligroso para aquellos sin conocimiento, pudiendo encontrarse con entes verdaderamente malvados dispuesto a acecharnos en ese momento para no permitirnos volver nunca más.

Esto te lo puedo decir con mucha firmeza ya que yo me dedico principalmente a los viajes astrales y he tenido muchas experiencias que me gusta mucho compartir con personas que estén interesadas en el tema. Suelo compartir mis aventuras en mi paginal personal https://www.misterioteca.com debido a que al contarlas puedo conocer personas que en ocasiones han experimentado las mismas vivencias e iluciones que yo he vivido.

Volviendo al tema principal, de verdad te felicito por tan maravilloso trabajo, sigue así que el mundo necesita de mas personas con un buen corazón y espíritu que estén dispuestos a plasmar en hoja y papel éste tipo de cosas.

En primer lugar, muchísimas gracias de todo corazón por tus palabras, ya que no hay mayor satisfacción que ver como tu poesía consigue envolver al lector.
En segundo lugar, al igual que usted pienso que los viajes astrales, y en general todo lo relacionado con el mundo esotérico debería ser un tema del que se hablase con más frecuencia, y hasta naturalidad, pero en el siglo XXI todavía es un tabú. Tanto la religión como la ciencia llevadas al extremo terminan convirtiéndose en una desconfiguración de su inicial objetivo.
Por útlimo, le agradezco que haya compartido conmigo su página personal, que sin duda visitaré puesto que me ha parecido muy interesante.

Un saludo y un abrazo muy grande.
 
"Cuando mi ser esencial se hizo un océano del universo,
brillaban todas las partículas de mi cuerpo."- Rumi


Jardínes terrenales compitiendo con el Edén.
Naturalezas muertas sobre mesas de alquimia.
El dolor se escabulle por las entrañas del
cadáver diseccionado, puede que su alma
no haya encontrado la elevación entre
los tejidos de su cuerpo físico.

Todo las velas se derramaron en un instante
ante mi conmoción, el candor de las llamas
se convirtió en un incendio punzante en lo
más recóndito de los pasillos de mi corazón.

El pulso se me paró por un siglo de milésimos
segundos, quería fluir como los astros y
desintegrarme en mil partículas de arena.

¿Qué era el tiempo en ese momento?
Una leve cadena que se oponía a los ciclos
biológicos, en medio del desierto sólo
danzaban las estrellas, no había ninguna
palabra para designar la medida de nuestras
andanzas terrenales.

Fui subiendo hasta las alturas de una escalera
que sigilosamente fue tornándose de color cristalino,
las aguas se habían fusionado, para dejar que los
manantiales ahogaran con su puereza todas las gotas
de hastío que nadaban formando remolinos en lo
más ingrato de mis pensamientos.

Hay almas que nunca volaron fuera de sus cuerpos,
porque estaban encadenadas a los vicios efímeros
que ascendían del subsuelo de los núcleos terrenales.

Viajaba astralmente hasta los más excelsos planos
oníricos, la luz blanca sobre mi cabeza quería
penetrar en mi mente, toda la información consciente
que poseía se transformó en una serie numérica de
algoritmos y susurros de luz.

Cuando la espiritualidad de mis actos volvió a tomar
forma y me vi tumbada en aquella habitación ante
aquel cuerpo, las lágrimas me abrasaron.
¡No quería volver a la cárcel!
Mi alma había sido libre, mi mundo no era
más que una construcción sintáctica.

Los sabios se rieron de mí.
Brujería fue la palabra para designar
aquella experiencia extrasensorial.
¿Qué sabían ellos encerrados en las
paredes de sus despachos?
¿Por qué la libertad se contrapone a la
racionalidad?

Cadenas físicas y psíquicas,
eso era todo lo que ellos
podían ofrecerme.
Los avances científicos se colapsaron
contra mis experiencias empíricas.

Tuve la mente libre, fui una fuera de mi
cuerpo sensible, me acerqué a la contemplación
de las ideas inteligibles.

¿Habrás encontrado ya la salvación,
le pregunto al cuerpo que examino en
mi mesa?
Ninguna palabra brota en el silencio,
sino un escalofrío que me lleva consigo
fuera de las ataduras mentales.


genial trabajo amiga
 
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