Zambulllidor de sueños, me sentí en el prolegómeno de un sombrío rubí, lánguidamente mesé
los cabellos de la nostalgia, entraste para calentar los llantos. Recordaba entonces que vivía.
VIAJAR POR LOS EXTENSOS MARES DE FORTALEZAS.
Entre mis mares,
a través de las edades, escucho esa hermosa voz.
Fortalezas de trazos
piedras antiguas
que quedan mecidas en la fuerza de alabadas olas
impulsivas y danzantes entre la luz de una luna,
viva y contemplativa.
Y mientras tintineaba la última estrella,
estremecido
escuchaba tu canción.
Dulce reflejo del silencio
misterio de aquellas antiguas piedras envolventes.
Seguir escuchando
éramos voces intensas.
Estandarte de sutilidad en extrema situación
tú, bella princesa
bruja de mis horas
maga de mis tiempos.
Una lucha vital para ver la vivencia en un grito
que traspasa el bosque de las hojas fluorescentes.
Y mientras, cándido y calido el viento se entregaba,
yo percibía tus cielos.
Acudir a mis pensamientos guardados en añejo,
evocación de cóleras
y rituales de luchas.
Ser atrapadores de danzas en flujo de evoluciones,
por esas las alegres estrellas del océano celeste,
reverberando en un despilfarro de luces acompasadas
y bañadas por cariños de soledades participadas.
Yo cerraba mis ojos y aguardaba
para ver tus ojos,
son reflejos de tus iluminaciones que me alcanzan
y siguen en mis tiempos
para vestir a mi alma.
Viajemos por nuestros extensos mares de fortalezas,
la vertical presencia tuya es ola de llaves abiertas
que se funden en mi conjunto de piedras antiguas
y abismos en proyección de espejos de verdades.
* * * * * * *
luzyabsenta
los cabellos de la nostalgia, entraste para calentar los llantos. Recordaba entonces que vivía.
VIAJAR POR LOS EXTENSOS MARES DE FORTALEZAS.
Entre mis mares,
a través de las edades, escucho esa hermosa voz.
Fortalezas de trazos
piedras antiguas
que quedan mecidas en la fuerza de alabadas olas
impulsivas y danzantes entre la luz de una luna,
viva y contemplativa.
Y mientras tintineaba la última estrella,
estremecido
escuchaba tu canción.
Dulce reflejo del silencio
misterio de aquellas antiguas piedras envolventes.
Seguir escuchando
éramos voces intensas.
Estandarte de sutilidad en extrema situación
tú, bella princesa
bruja de mis horas
maga de mis tiempos.
Una lucha vital para ver la vivencia en un grito
que traspasa el bosque de las hojas fluorescentes.
Y mientras, cándido y calido el viento se entregaba,
yo percibía tus cielos.
Acudir a mis pensamientos guardados en añejo,
evocación de cóleras
y rituales de luchas.
Ser atrapadores de danzas en flujo de evoluciones,
por esas las alegres estrellas del océano celeste,
reverberando en un despilfarro de luces acompasadas
y bañadas por cariños de soledades participadas.
Yo cerraba mis ojos y aguardaba
para ver tus ojos,
son reflejos de tus iluminaciones que me alcanzan
y siguen en mis tiempos
para vestir a mi alma.
Viajemos por nuestros extensos mares de fortalezas,
la vertical presencia tuya es ola de llaves abiertas
que se funden en mi conjunto de piedras antiguas
y abismos en proyección de espejos de verdades.
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luzyabsenta