En el deplorable rincón
De la ausencia,
Una sombra divisaba
Del balcón,
Bailaba,
Como desbocada por el viento;
La intensidad del cielo
De profundo ébano
Parecía disfrazarla.
Aquella sombra
Transgresora,
Simbiótica, enmantaba
Los albergues de conciencia,
De elocuencia
Y raciocinio,
Mórbido concilio
Entre lo vivo y lo difunto.
Aminoraba los andares de la mente,
Un solo y vago golpeteo
En la aldaba,
Del pesado pórtico
A un pasado olvidadizo.
Como mar embravecido,
La liquida llanura de memorias
Se vio erizada de tormento,
De punzantes dedos
Fantasmales,
Remembranzas que emergían
A lo oculto del presente,
Me borraban
Los escasos rastros
Dimensionales de este lado
Me extirpaban como nódulo
De un cuerpo enfermo
A lo deforme surrealista
De mis propios sentimientos.
Gorgoteaban pesadillas
Al soplar el gélido suspiro
Del titánico firmamento,
Enredaban como piras ardientes,
Sus columnas humeantes
De espectros hambrientos..
Ya no estaba en si,
El ojo parpadeante,
Quieto
Acumulaba tierras diversas
En su languidez mortuoria.
Veía revertidos los relojes
De la vida,
Mientras derramaban espejismos
Envueltos en cristal salino
Quebrajados al caer
En mil pedazos derretidos,
Detenidos,
Congelados por instantes
Interminables,
En las mejillas de delirio.
Ya a dos pasos de esa sombra
Aumentaba su batir de alas
En la frontera infame
De la depravación,
Excitaba de lujuria
Descarnando
Las prontas piernas
Del futuro,
Ultrajando débiles indicios
De un venir incierto
Imantaba
A ese sepulcro aéreo,
Efímero,
Donde se enredaban
Los vestigios vanos
De unos pocos pasos
Y un rotundo salto.
Tiempo diminuto en los eones
Y una desquiciada eternidad
En mi cabeza.
Particular belleza repulsiva
Que incitaba a embebecerse
De pasado.
Particular belleza
Henchía los pulmones enviciados
De la inerte droga
Viento en ráfagas veloces
Acariciaba como cachetadas
En el rostro exquisito del dolor
Otra sombra, desde el vacío se cernía
A las ráfagas incautas;
La ventisca rauda
Parecía no tumbarla ni rozarla,
De lo oscuro del hondo precipicio
Me abrazaba
Anudando las enredas cuerdas del habla.
Y miraba
Y callaba
El abismal vacío acrecentaba
Mientras la profunda fosa
Me tragaba
Perdon por la extensión...