IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Malignos observadores,
controlan las pestes,
controlan los cauces de la humanidad,
caen en su trampa,
ingenuos colaboradores,
de la injusticia dominante,
ojo primero,
entre verticalidad inconmensurable,
allí,
en el cielo silente, observando,
¿quién controlará,
a la alguna vez iniciada, primordialidad?
seremos retazos de carne,
pedazos de mente divina,
caída,
hacia los charcos de esta inmundicia bestial,
jugaremos como retoños,
con los restos de un dios muerto,
como juegan los inocentes,
antes de pagar por su culpabilidad.
controlan las pestes,
controlan los cauces de la humanidad,
caen en su trampa,
ingenuos colaboradores,
de la injusticia dominante,
ojo primero,
entre verticalidad inconmensurable,
allí,
en el cielo silente, observando,
¿quién controlará,
a la alguna vez iniciada, primordialidad?
seremos retazos de carne,
pedazos de mente divina,
caída,
hacia los charcos de esta inmundicia bestial,
jugaremos como retoños,
con los restos de un dios muerto,
como juegan los inocentes,
antes de pagar por su culpabilidad.