Víctor Morata Cortado
Poeta recién llegado
Esos ojos que me miran
Con deseo y contención
Socialmente cohibidos
Encadenado el corazón.
Esos ojos dicen sexo,
Esos labios apretados dicen no
Siguen los pasos del ser perfecto
perdido, prohibido, que sé yo.
Sigues ahí, no te separas,
Me dices adiós, pero no te alejas,
De mi te nutres como mágico espejo
Que te halaga con dulces palabras.
No te marches,
Ahora vengo,
Viértete sobre mi
Yo me esparciré sobre ti.
Dame de beber de tus senos,
De tu sexo si es preciso,
Pero no me dejes en este desierto,
Ni lejos ni solo.
No seas espejismo a mis ojos,
Se vergel pleno de dicha,
Pues ahora me inundo de rojo,
Apaga la llama de mi desdicha.
Con deseo y contención
Socialmente cohibidos
Encadenado el corazón.
Esos ojos dicen sexo,
Esos labios apretados dicen no
Siguen los pasos del ser perfecto
perdido, prohibido, que sé yo.
Sigues ahí, no te separas,
Me dices adiós, pero no te alejas,
De mi te nutres como mágico espejo
Que te halaga con dulces palabras.
No te marches,
Ahora vengo,
Viértete sobre mi
Yo me esparciré sobre ti.
Dame de beber de tus senos,
De tu sexo si es preciso,
Pero no me dejes en este desierto,
Ni lejos ni solo.
No seas espejismo a mis ojos,
Se vergel pleno de dicha,
Pues ahora me inundo de rojo,
Apaga la llama de mi desdicha.