Ella me mira, trato de ignorarla,
caminando tranquila bajo la lluvia
que acaricia mi cuerpo y baña mi rostro
como lagrimas.
Mi impaciencia por lo que no entiendo,
mi frustración por no alcanzar lo que quiero,
mi desinterés por lo ordinario
me hunde en un mundo que desprecio.
Me duele sonreír, trato de encajar.... y no puedo.
¿Por qué siempre tenemos que elevar
una oración al cielo?
¡Yo no consigo la paz con eso!
¿Por qué cuando eres joven, perdido andas?
¿y cuando de verdad sabes lo que quieres,
no te sirve de nada?
¡Soy una sombra en medio de masa!
Cuando adolescente , pasábamos las horas
sin decir nada
hasta que sin darme cuenta parte...
¿Por cuanto tiempo?
y me deja absorta en mis pensamientos
y vuelvo a ser una sombra sin sentimiento
que se pierde en la oscuridad de los infiernos.
Desde entonce siempre me visita,
yo la desafío,
a los nueve años me abrigo con su cobijo.
ella sonríe y me deja acongojada,
es como un juego, aunque se que de ella
es la ultima jugada.
Ahora me siento a su lado en silencio
y me ve planear mi partida con esmero.
le pregunto como será,ella calla .
Le digo que quiero algo discreto,
nada deslumbrante,
Afirma con la cabeza deleznable
¡De vieja no! Le pido suplicante
rasca mi cabeza con donaire.
Me apoyo en su regazo sin hablar.
Parece entender mi soledad
y el dolor con el que suelo estar.
¿Cuando nos vamos?
le vuelvo a preguntar...
Ella toma mi mano y me conduce al mas allá.
caminando tranquila bajo la lluvia
que acaricia mi cuerpo y baña mi rostro
como lagrimas.
Mi impaciencia por lo que no entiendo,
mi frustración por no alcanzar lo que quiero,
mi desinterés por lo ordinario
me hunde en un mundo que desprecio.
Me duele sonreír, trato de encajar.... y no puedo.
¿Por qué siempre tenemos que elevar
una oración al cielo?
¡Yo no consigo la paz con eso!
¿Por qué cuando eres joven, perdido andas?
¿y cuando de verdad sabes lo que quieres,
no te sirve de nada?
¡Soy una sombra en medio de masa!
Cuando adolescente , pasábamos las horas
sin decir nada
hasta que sin darme cuenta parte...
¿Por cuanto tiempo?
y me deja absorta en mis pensamientos
y vuelvo a ser una sombra sin sentimiento
que se pierde en la oscuridad de los infiernos.
Desde entonce siempre me visita,
yo la desafío,
a los nueve años me abrigo con su cobijo.
ella sonríe y me deja acongojada,
es como un juego, aunque se que de ella
es la ultima jugada.
Ahora me siento a su lado en silencio
y me ve planear mi partida con esmero.
le pregunto como será,ella calla .
Le digo que quiero algo discreto,
nada deslumbrante,
Afirma con la cabeza deleznable
¡De vieja no! Le pido suplicante
rasca mi cabeza con donaire.
Me apoyo en su regazo sin hablar.
Parece entender mi soledad
y el dolor con el que suelo estar.
¿Cuando nos vamos?
le vuelvo a preguntar...
Ella toma mi mano y me conduce al mas allá.
Última edición: