child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Vaticinando...
En la feracidad del ánima
crece el miedo que ahoga,
bajo su umbrosidad impía,
cada leva que deja puerto.
Mientras los zopilotes
se amontonan sobre ella,
atentos buscando carroña
de un alma sin esperanza.
Abordo cantan los marineros,
lo único capaz de disfrazar
la tempestad, aquella endecha
tan miserablemtente familiar.
El fantasma insepulto erra,
desfilando por proa y popa,
irisando con sus recuerdos
a cada áspero y oscuro ser.
Y poco a poco se acercan,
con sus alhajas baratas y
sus historias inventadas,
al decadente y vil final.
Morirán como héroes olvidados,
en las entrañas de aquel que,
engañándolos, les cambió azufre
por sus tesoros más preciados.
Ahora que purgan sus llagas en un
río de ácido que ellos derramaron
se dan cuenta del engaño del cual
resultaron ser las únicas víctimas.
En la feracidad del ánima
crece el miedo que ahoga,
bajo su umbrosidad impía,
cada leva que deja puerto.
Mientras los zopilotes
se amontonan sobre ella,
atentos buscando carroña
de un alma sin esperanza.
Abordo cantan los marineros,
lo único capaz de disfrazar
la tempestad, aquella endecha
tan miserablemtente familiar.
El fantasma insepulto erra,
desfilando por proa y popa,
irisando con sus recuerdos
a cada áspero y oscuro ser.
Y poco a poco se acercan,
con sus alhajas baratas y
sus historias inventadas,
al decadente y vil final.
Morirán como héroes olvidados,
en las entrañas de aquel que,
engañándolos, les cambió azufre
por sus tesoros más preciados.
Ahora que purgan sus llagas en un
río de ácido que ellos derramaron
se dan cuenta del engaño del cual
resultaron ser las únicas víctimas.