jorgecondorcallo
Poeta recién llegado
--vano--
El crepitar, escuchas, de las hojas
Y en el trémulo fuego de la hoguera
Ves los ojos fulgentes de una bestia
Que como astillas de luz nos enconan
Y de esas llamas que ávidas devoran
La hojarasca con sus fauces hambrientas
Salta una chispa al cielo y se la lleva
El viento que silbando te rezonga:
Necio, es tu corazón el que arde y brama
Y esta, tu voz, silente voz de un muerto
en oración y súplicas por su alma
El crepitar, escuchas, de estos restos;
Junto al fuego, aterido, ¡es tu fantasma!
Quien atiza con lágrimas sus huesos
El crepitar, escuchas, de las hojas
Y en el trémulo fuego de la hoguera
Ves los ojos fulgentes de una bestia
Que como astillas de luz nos enconan
Y de esas llamas que ávidas devoran
La hojarasca con sus fauces hambrientas
Salta una chispa al cielo y se la lleva
El viento que silbando te rezonga:
Necio, es tu corazón el que arde y brama
Y esta, tu voz, silente voz de un muerto
en oración y súplicas por su alma
El crepitar, escuchas, de estos restos;
Junto al fuego, aterido, ¡es tu fantasma!
Quien atiza con lágrimas sus huesos