Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vaga entre las sombras,
llorando el dolor de un amor
Que jamás llegó ser.
La dibuja entre sus silencios,
como la musa de su melancolía;
la nota hiriente de su nostalgia
y la debilidad de sus ensueños.
Vaga como alma pena,
adorando el aroma de su piel,
la delicadeza de sus sonrisas dicha eterna de un amor irreal.
En notas de violín se pierde,
como Sonata sin sinfonía la
última gota de su esencia,
adorando a la dama eterna
de su agonía.
Y en máscara sin emoción
el desfiguro de ese rostro
que se esconde ante la
hermosura de su musa.
Vaga como fantasma,
danzando en melodía de nostalgias,
melancolía y la eterna soledad
de su cautiverio, en el silencio
de su amor que se pierde en el tiempo.
llorando el dolor de un amor
Que jamás llegó ser.
La dibuja entre sus silencios,
como la musa de su melancolía;
la nota hiriente de su nostalgia
y la debilidad de sus ensueños.
Vaga como alma pena,
adorando el aroma de su piel,
la delicadeza de sus sonrisas dicha eterna de un amor irreal.
En notas de violín se pierde,
como Sonata sin sinfonía la
última gota de su esencia,
adorando a la dama eterna
de su agonía.
Y en máscara sin emoción
el desfiguro de ese rostro
que se esconde ante la
hermosura de su musa.
Vaga como fantasma,
danzando en melodía de nostalgias,
melancolía y la eterna soledad
de su cautiverio, en el silencio
de su amor que se pierde en el tiempo.