necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vacío
La vida es un gran vacío,
dijo el extraño tras resucitar.
Un vacío:
una gran ausencia
que buscamos subsanar,
curar,
llenar.
El deseo es el hambre
que correo y pervierte
los sentidos.
Vacío sexual / Vacío espiritual
ambos abismos,
ambos inconmensurables,
ambos imposibles de abarcar / superar.
Me siento vacío,
lleno de vida,
inmerso en mi muerte
en esa absoluta nada,
allí donde cesan los
suspiros y se apagan
las oraciones.
¿Si la soledad es el espacio
vacío que su cuerpo deja al mío,
será su presencia un vacío de ausencia?
Así la vida:
brincando, evadiendo vacíos,
sorteando abismos,
huyendo siempre,
en pos de esa inexistente
sensación de plenitud.
El vacío existencial
es nuestro pan de cada día.
El caos
se compensa
con el vacío que la divinidad
dejo al partir,
abrumado por el absurdo,
asqueado de sí,
es ahora un autista más.
Somos los no- dioses,
los no- eternos
imperfectas y frágiles
criaturas que no obstante
nuestros múltiples
y muy variados vacíos
no terminamos
por aceptarnos temporales:
humanos en pos del vacío.
La vida es un gran vacío,
dijo el extraño tras resucitar.
Un vacío:
una gran ausencia
que buscamos subsanar,
curar,
llenar.
El deseo es el hambre
que correo y pervierte
los sentidos.
Vacío sexual / Vacío espiritual
ambos abismos,
ambos inconmensurables,
ambos imposibles de abarcar / superar.
Me siento vacío,
lleno de vida,
inmerso en mi muerte
en esa absoluta nada,
allí donde cesan los
suspiros y se apagan
las oraciones.
¿Si la soledad es el espacio
vacío que su cuerpo deja al mío,
será su presencia un vacío de ausencia?
Así la vida:
brincando, evadiendo vacíos,
sorteando abismos,
huyendo siempre,
en pos de esa inexistente
sensación de plenitud.
El vacío existencial
es nuestro pan de cada día.
El caos
se compensa
con el vacío que la divinidad
dejo al partir,
abrumado por el absurdo,
asqueado de sí,
es ahora un autista más.
Somos los no- dioses,
los no- eternos
imperfectas y frágiles
criaturas que no obstante
nuestros múltiples
y muy variados vacíos
no terminamos
por aceptarnos temporales:
humanos en pos del vacío.