Nadia Vazquez
Poeta recién llegado
Vacío, simple.
Mente desmoronándose.
Sacudiendo mi alma.
En éstas cuatro paredes.
Extrañamente son 5.
El número que denota los días en vela.
Que apago a todos los santos.
Sí, la religión nunca ha sido mi fuerte.
Ni siquiera tus ojos.
En los cuales me pierdo.
Cuando no me encuentras.
Por que hoy te busqué.
Como ayer y pasado.
Dónde escondes tantos fantasmas.
Por el miedo que te aturde.
Es que dejas esa música en lo más alto.
A lo cual no tengo miedo.
Por eso saltaré.
Ninguna cuerda.
Ningún material ajeno.
No soy nada.
Me pierdo.
Desaparezco.
Vacío, simple.
Sin sentido.
Mente desmoronándose.
Sacudiendo mi alma.
En éstas cuatro paredes.
Extrañamente son 5.
El número que denota los días en vela.
Que apago a todos los santos.
Sí, la religión nunca ha sido mi fuerte.
Ni siquiera tus ojos.
En los cuales me pierdo.
Cuando no me encuentras.
Por que hoy te busqué.
Como ayer y pasado.
Dónde escondes tantos fantasmas.
Por el miedo que te aturde.
Es que dejas esa música en lo más alto.
A lo cual no tengo miedo.
Por eso saltaré.
Ninguna cuerda.
Ningún material ajeno.
No soy nada.
Me pierdo.
Desaparezco.
Vacío, simple.
Sin sentido.