Mercedes
Poeta adicto al portal
Vacío
En los ojos celestiales,
duerme una mirada dolida.
Con lágrimas invernales,
el alma consumida.
En los labios de una niña querida,
se extingue el beso del comienzo.
El amor que sangra en la herida,
dibujo su rostro en mi viejo lienzo.
Esos cabellos negros que perfuman,
por los prados y por el cielo.
Que en mí no se esfuman,
en fría noche en que los velo.
Difunta una esperanza,
por un amor extraviado.
Una tristeza es lo que avanza,
y el corazón otra vez ajado.
En los ojos celestiales,
duerme una mirada dolida.
Con lágrimas invernales,
el alma consumida.
En los labios de una niña querida,
se extingue el beso del comienzo.
El amor que sangra en la herida,
dibujo su rostro en mi viejo lienzo.
Esos cabellos negros que perfuman,
por los prados y por el cielo.
Que en mí no se esfuman,
en fría noche en que los velo.
Difunta una esperanza,
por un amor extraviado.
Una tristeza es lo que avanza,
y el corazón otra vez ajado.