Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Cayendo el sol, desplomado, advirtió una mirada sin vida, era él, absorto en su desgracia porque no había querido enmendar su futuro, hacerse valer, buscar logros, sólo se quejaba, su cuerpo yacía bajo tierra, empecinado en vaciar los últimos cartuchos, era mejor acabar con todo fiel a sus principios, no había nacido porque así lo había decidido, se lo habían impuesto y no estaba dispuesto dar su brazo a torcer, prefería divagar como alma en pena que batallar por iluminar su estrella.
Vacío llegó y vacío se pierde entre los matorroles en busca de algo que le calmara su desgracia, la mayor pena de este mundo, la tristeza porque, ¿quién la comparte habiendo posibilidad de alegrarse el día? El que busca su propio hoyo que saque fuerzas para construir su propio calvario.
Vacío llegó y vacío se pierde entre los matorroles en busca de algo que le calmara su desgracia, la mayor pena de este mundo, la tristeza porque, ¿quién la comparte habiendo posibilidad de alegrarse el día? El que busca su propio hoyo que saque fuerzas para construir su propio calvario.
Última edición: