Amainas libre, perla pirata en el licor tras los ojos,
velero menguante…
ha caído el astro dorado en el cuenco místico,
entre la moneda y el verso…
Se celebra en nuevas despedidas
y los sentimientos son como de lluvia;
los suspiros como rosas…
nuevos comienzos en columpios que sonríen al recuerdo…
donde se amotina la fauna borrada.
Tanto abunda lo espumoso en lo increado y
, siempre, todos los jardines regresan al hombre cero.
Celebrar de ademanes descosidos del ahorro,
de los moderados estandartes de remedios del pobre.