Halloran
Poeta asiduo al portal
UNA VEZ, QUE ME CREÍ POETA
Una vez, que me creí poeta,
me dio por enamorarme
y escribía
paz,
y escribía
amor,
y escribía
vida,
y escribía
luz.
Pero desperté del sueño de las letras
y dormí el sueño de la vida,
de las calles de la ciudad,
de los gritos,
de la competición esencial,
de las traiciones,
de la mentira triste viajando
hacinada en los vagones del metro.
Encontré una jeringuilla en un parque
llena de verdades. A su lado,
uno que me dijo que creía ser poeta.
Y me hablaba
de desesperación,
y me hablaba
de tinieblas,
y me hablaba
de agonía,
y me hablaba
de muerte,
y me hablaba
de mí.
Traté de despertar del sueño de la vida...
Aún lo intento,
pero no recuerdo si puse el despertador.
Una vez, que me creí poeta,
me dio por enamorarme
y escribía
paz,
y escribía
amor,
y escribía
vida,
y escribía
luz.
Pero desperté del sueño de las letras
y dormí el sueño de la vida,
de las calles de la ciudad,
de los gritos,
de la competición esencial,
de las traiciones,
de la mentira triste viajando
hacinada en los vagones del metro.
Encontré una jeringuilla en un parque
llena de verdades. A su lado,
uno que me dijo que creía ser poeta.
Y me hablaba
de desesperación,
y me hablaba
de tinieblas,
y me hablaba
de agonía,
y me hablaba
de muerte,
y me hablaba
de mí.
Traté de despertar del sueño de la vida...
Aún lo intento,
pero no recuerdo si puse el despertador.