IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Recomponiendo renglones torcidos,
reconocerlo no es divertido,
miro al cielo,
y es como si observara el último silencio,
del último ser vivo,
siempre las tristezas me parecieron tan efímeras,
como la felicidad,
como las sonrisas que se han de perder,
en donde la adversidad vomita su incertidumbre,
todo tiende a caer,
cuando el tiempo no sostiene,
cuando el viento no empuja,
todo debe de anclarse,
a las profundidades escondidas,
de un umbral desconocido,
recomponiendo renglones torcidos,
se tuerce mi presente,
para dejarle al futuro una hoja en blanco,
y ser yo, mi propio punto final,
de una página ya leída,
de una histeria que se ha de olvidar.
reconocerlo no es divertido,
miro al cielo,
y es como si observara el último silencio,
del último ser vivo,
siempre las tristezas me parecieron tan efímeras,
como la felicidad,
como las sonrisas que se han de perder,
en donde la adversidad vomita su incertidumbre,
todo tiende a caer,
cuando el tiempo no sostiene,
cuando el viento no empuja,
todo debe de anclarse,
a las profundidades escondidas,
de un umbral desconocido,
recomponiendo renglones torcidos,
se tuerce mi presente,
para dejarle al futuro una hoja en blanco,
y ser yo, mi propio punto final,
de una página ya leída,
de una histeria que se ha de olvidar.