Una tarde que promete...
Me dijo un enfermo de gravedad
mi vida, tiene fecha de caducidad,
las vivencias por un atajo las debo pasar
buenas y malas, sin tiempo de asimilar.
Sin muchas ganas me dijo un enfermo depresivo,
los esquemas de mi vida, son de tono negativo;
actividad e ilusión son los pilares de tu mundo,
en la pasividad y conflictos estériles, yo me hundo.
Un músico compositor me decía
mi vida es armonizar sonidos y fantasía.
Para un mundo que chirría,
precisamos director experto en armonía.
Un periodista me dijo, publicar
la vida se reafirma pudiéndola constatar.
Los sucesos de la vida hay que contar
sin que a la verdad pueda desvirtuar.
En los suburbios vi algo muy duro
rostros de niños sin presente ni futuro;
un contraste impactante
los privilegios de otros, insultante.
Esta situación de todos es responsabilidad,
se nos llena la boca con la palabra solidaridad;
algunos se creen divinos ejerciendo caridad,
lo cierto es, que falta justicia y equidad.
Soy el filón del sistema
soy del político tema,
soy productor consumidor
soy del mercado, motor.
Mi vida, es estar manipulado
al nacer y una vez jubilado;
a unos colores debo pertenecer
etiquetado y controlado debo ser.
Después de tanta opinión
es posible alguna conclusión.
La de filósofo interesante,
la del vagabundo intrigante.
La del médico consecuente,
el respeto a la vida preferente;
llena de dificultades la vida perdura
mejorar su evolución nuestra tarea futura.
Con los números y razonar
cualquier meta puedes alcanzar
y donde no llegue la razón
llegará un poeta con pasión.
La del físico trascendental
promover la investigación, primordial
los avances científicos hay que divulgar
sin reservas, la sociedad las debe disfrutar.
Continuará... Amadeo.