Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es una primavera más
que le agregas a tu vida
experiencia recibida
que no olvidarás jamás.
En esta vida al compás
de madurez y experiencia
se encierra toda la ciencia
en el andar por la vida
que tu sensatez no impida
volar libre a tu conciencia.
Con el paso de los años
y la experiencia adquirida
se aprecia mejor la vida
recuerdas tiempos antaños.
No te parecen extraños
los fracasos que tuviste
que en tu juventud viviste
por afán de madurar
y te habrán de redituar
como siempre lo quisiste.
En el jardín de la vida
te plantaron con amor
eres la más linda flor
eres mi flor preferida.
En mi pecho está adherida
y en mi corazón clavada
ahí quedaste sembrada
pues el creador lo dispuso
y el destino se interpuso
como una mala jugada.
Es una primavera más
es un año más de vida
no existe nada que impida
ni podrá impedir jamás.
Consiente estás que, además
la juventud no es eterna
porque la belleza externa
igual que flor se marchita
y una figura bonita
jamás te será eviterna.
Cuatro décadas cumplidas
son cuarenta primaveras
cual palomas mensajeras
en tu balcón recibidas.
Con gran placer acogidas
como tarde de verano
que se escapa de tu mano
cual golondrina viajera
añorando primavera
buscando un nido lejano.
que le agregas a tu vida
experiencia recibida
que no olvidarás jamás.
En esta vida al compás
de madurez y experiencia
se encierra toda la ciencia
en el andar por la vida
que tu sensatez no impida
volar libre a tu conciencia.
Con el paso de los años
y la experiencia adquirida
se aprecia mejor la vida
recuerdas tiempos antaños.
No te parecen extraños
los fracasos que tuviste
que en tu juventud viviste
por afán de madurar
y te habrán de redituar
como siempre lo quisiste.
En el jardín de la vida
te plantaron con amor
eres la más linda flor
eres mi flor preferida.
En mi pecho está adherida
y en mi corazón clavada
ahí quedaste sembrada
pues el creador lo dispuso
y el destino se interpuso
como una mala jugada.
Es una primavera más
es un año más de vida
no existe nada que impida
ni podrá impedir jamás.
Consiente estás que, además
la juventud no es eterna
porque la belleza externa
igual que flor se marchita
y una figura bonita
jamás te será eviterna.
Cuatro décadas cumplidas
son cuarenta primaveras
cual palomas mensajeras
en tu balcón recibidas.
Con gran placer acogidas
como tarde de verano
que se escapa de tu mano
cual golondrina viajera
añorando primavera
buscando un nido lejano.
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