ADRIANA RUBIO
Exp..
Erase una vez...
Un Valiente Guerrero que se creía viejo,
Por haber luchado tantas batallas en su vida.
Cansado de ponerse su armadura para ir a pelear,
Fatigado de recoger Piedras por su peregrinar.
Cierto día, mirando al cielo, tuvo una visión.
Los Dioses le mostraron, las formas de lo que no conocía,
Dándole la oportunidad de Poder tocar,
Lo que su corazón anhelara.
Le decían:
Si quieres sentir de nueva cuenta,
La juventud de tu corazón,
Encontrar de nuevo tus sonrisas perdidas,
Y vivir para siempre en la eternidad
De besos de caricia,
Sin tener temores o agonías.
La condición es:
Que tienes que luchar tu última
Y más grande batalla.
¡¡ La del Amor.!!
Deberás entonces:
Cruzar mares, acortar distancias,
Hacer caminos y construir puentes,
Donde no los haya.
Te enfrentaras a dragones,
A cosas que no conozcas,
Deberás ir por tu musa conocerla,
Confiar en ella.
Tratarás de observarla a detalle,
Para saber, si es que te dice la verdad.
Ve abriendo con cuidado las puertas,
De tu alma y corazón a todas sus palabras.
Sólo sabrás que es el amor de tu vida
Tu alma gemela,
Por la intensidad que tengas
De los latidos de tu corazón en tu pecho,
Sintiendo que te habla con todo su entusiasmo.
La encontrarás por la llave que carga con ella,
La tiene para poder abrir el cofre,
Donde aún está atrapado tu corazón
Siendo la que te consuele siempre,
Con un beso, por haber sufrido tanto dolor.
Un amor temerario será, de corazón perfecto.
Conócela confiando plenamente en ella.
Será de personalidad sólida,
Tendrá magia en sus palabras y en su voz,
Será la que a tu alma dé Aliento
La que entu vida te refresque cada que tengas sed.
Ella convertirá todos tus miedos y agonías,
En sueños e ilusión.
¡¡Sólo tendrás de plazo un mes para encontrarla.!!
Entonces el guerrero,
Que sólo cargaba consigo belleza, una imponente voz,
Y Un Hermoso Puñal.
Encontró la verdadera razón, por la cual debía luchar,
Su última y más grande batalla.
Su vida...¡Desde ahí cambio!
Transcurrían los días
El siguiendo en su firme convicción,
Quería llegar a las punta de todas las montañas.
Para encontrar a su bella musa,
A su Bella Dama.
Caminando, decía y repetía:
¿Donde estas mi dulce musa que esperas por mi?
¡Ven y libérame te pido de esta agonía que vivo!.
Sálvame de algún sufrimiento
Quita de mi el dolor que llevo dentro.
Y en su afán de querer sentirse amado y amar,
Recorrió países, dejaba pasar ciudades,
Preguntaba a la gente, por esa bella musa,
Que tanto le inspiraba.
Siempre atento a encontrarla.
Un día el peregrino guerrero, pasó por un lugar,
Donde había paz, elevación de algunas almas,
Llamando su atención.
La voz de una rápida y veloz dama.
Supo enseguida que era ella.
La que lo libertaria e su agonía de sus tristezas
De su dolor, Por sólo la belleza de sus palabras.
Se propuso conocerla yconfió en ella.
Se acercó con cautela para ir seguir sus pasos,
Y ver el mundo en el que ella vivía.
Su mundo era
Un mundo de muchas musas de inspiración.
Ohh Crueles Dioses, sabían a lo que se enfrentaria.
Donde el guerrero perdido entre tantas musas.
Debía conocer los latidos de su corazón.
Cada significado de su sentimiento,
Y debía notar si su corazón,
Brincaba de entusiasmo ó por amor.
Tendría que esperar a la musa,
Que sería su compañera eterna.
Esperar a saber si la musa que buscaba,
Cargaba consigo la señal,
Que los Dioses le habían dado al gurrero.
Esa la llave que un ángel mandado por DIOS,
Le debió dar a esa Bella Musa,
Para consolarla por tanto dolor.
El guerrero tenía:
Que recordar de cada instrucción,
Cada palabra que los Dioses le habían dicho.
Para lograr la felicidad,
Que ahora no había tenido, pero...
Que a punto estaba de poder alcanzar.
Comprobó el guerrero,
Que era la musa que cargaba magia.
La que convertiría,
Sus cargas de piedras en cargas de miel,
Y dulzura que no empalagaban !!
Dijo exclamando y gritando,
En medio de la inmensidad a los Dioses.
¡¡Por fin la he encontrado.!!!
Ahora solo me falta llegar a su amor.
Entusiasmado pronunciaba:
Oh!! Mi Bella Doncella,
No temas... Espera mi rescate,
Tan sólo para juntar nuestro labios,
Y en un suspiro eterno perdernos.
¡¡Seremos Felices Por Amor.!!
ADRIANA RUBIO.
Un Valiente Guerrero que se creía viejo,
Por haber luchado tantas batallas en su vida.
Cansado de ponerse su armadura para ir a pelear,
Fatigado de recoger Piedras por su peregrinar.
Cierto día, mirando al cielo, tuvo una visión.
Los Dioses le mostraron, las formas de lo que no conocía,
Dándole la oportunidad de Poder tocar,
Lo que su corazón anhelara.
Le decían:
Si quieres sentir de nueva cuenta,
La juventud de tu corazón,
Encontrar de nuevo tus sonrisas perdidas,
Y vivir para siempre en la eternidad
De besos de caricia,
Sin tener temores o agonías.
La condición es:
Que tienes que luchar tu última
Y más grande batalla.
¡¡ La del Amor.!!
Deberás entonces:
Cruzar mares, acortar distancias,
Hacer caminos y construir puentes,
Donde no los haya.
Te enfrentaras a dragones,
A cosas que no conozcas,
Deberás ir por tu musa conocerla,
Confiar en ella.
Tratarás de observarla a detalle,
Para saber, si es que te dice la verdad.
Ve abriendo con cuidado las puertas,
De tu alma y corazón a todas sus palabras.
Sólo sabrás que es el amor de tu vida
Tu alma gemela,
Por la intensidad que tengas
De los latidos de tu corazón en tu pecho,
Sintiendo que te habla con todo su entusiasmo.
La encontrarás por la llave que carga con ella,
La tiene para poder abrir el cofre,
Donde aún está atrapado tu corazón
Siendo la que te consuele siempre,
Con un beso, por haber sufrido tanto dolor.
Un amor temerario será, de corazón perfecto.
Conócela confiando plenamente en ella.
Será de personalidad sólida,
Tendrá magia en sus palabras y en su voz,
Será la que a tu alma dé Aliento
La que entu vida te refresque cada que tengas sed.
Ella convertirá todos tus miedos y agonías,
En sueños e ilusión.
¡¡Sólo tendrás de plazo un mes para encontrarla.!!
Entonces el guerrero,
Que sólo cargaba consigo belleza, una imponente voz,
Y Un Hermoso Puñal.
Encontró la verdadera razón, por la cual debía luchar,
Su última y más grande batalla.
Su vida...¡Desde ahí cambio!
Transcurrían los días
El siguiendo en su firme convicción,
Quería llegar a las punta de todas las montañas.
Para encontrar a su bella musa,
A su Bella Dama.
Caminando, decía y repetía:
¿Donde estas mi dulce musa que esperas por mi?
¡Ven y libérame te pido de esta agonía que vivo!.
Sálvame de algún sufrimiento
Quita de mi el dolor que llevo dentro.
Y en su afán de querer sentirse amado y amar,
Recorrió países, dejaba pasar ciudades,
Preguntaba a la gente, por esa bella musa,
Que tanto le inspiraba.
Siempre atento a encontrarla.
Un día el peregrino guerrero, pasó por un lugar,
Donde había paz, elevación de algunas almas,
Llamando su atención.
La voz de una rápida y veloz dama.
Supo enseguida que era ella.
La que lo libertaria e su agonía de sus tristezas
De su dolor, Por sólo la belleza de sus palabras.
Se propuso conocerla yconfió en ella.
Se acercó con cautela para ir seguir sus pasos,
Y ver el mundo en el que ella vivía.
Su mundo era
Un mundo de muchas musas de inspiración.
Ohh Crueles Dioses, sabían a lo que se enfrentaria.
Donde el guerrero perdido entre tantas musas.
Debía conocer los latidos de su corazón.
Cada significado de su sentimiento,
Y debía notar si su corazón,
Brincaba de entusiasmo ó por amor.
Tendría que esperar a la musa,
Que sería su compañera eterna.
Esperar a saber si la musa que buscaba,
Cargaba consigo la señal,
Que los Dioses le habían dado al gurrero.
Esa la llave que un ángel mandado por DIOS,
Le debió dar a esa Bella Musa,
Para consolarla por tanto dolor.
El guerrero tenía:
Que recordar de cada instrucción,
Cada palabra que los Dioses le habían dicho.
Para lograr la felicidad,
Que ahora no había tenido, pero...
Que a punto estaba de poder alcanzar.
Comprobó el guerrero,
Que era la musa que cargaba magia.
La que convertiría,
Sus cargas de piedras en cargas de miel,
Y dulzura que no empalagaban !!
Dijo exclamando y gritando,
En medio de la inmensidad a los Dioses.
¡¡Por fin la he encontrado.!!!
Ahora solo me falta llegar a su amor.
Entusiasmado pronunciaba:
Oh!! Mi Bella Doncella,
No temas... Espera mi rescate,
Tan sólo para juntar nuestro labios,
Y en un suspiro eterno perdernos.
¡¡Seremos Felices Por Amor.!!
ADRIANA RUBIO.
Queda prohibida la Reproducción Parcial o Total de esta Obra. Sin la Autorización del Autores ADRIANA RUBIO.
Derechos Reservados . Copy rigth.
AGRADEZCO LA PARTICIPACIÓN
DE MI HIJO MAURIZZIO DE 8 AÑOS
EN ESTE BELLO CUENTO.
DE MI HIJO MAURIZZIO DE 8 AÑOS
EN ESTE BELLO CUENTO.