No soy de Dios pero sí de los hombres... y resulta que los hombres son de alguien más... entonces no comprendo de quien soy.
Entre la cefalea y los menesteres, se pasan las horas. Puliendo mesas de cafés y burdeles, rasgando cuerdas, quemando ideas en los manteles.
Una idea peregrina rasga mi mente... es la que precisamente el amor está distante, escondido entre antiguos capiteles de iglesias. Temeroso a ser derruido por completo. Asustado de la hipocresía, de las puñaladas constantes y zalamerías eternas.
No soy creyente y sin embargo tengo fe en una fuerza más poderosa que la mayoría de los seres. Ateo, ateo... pero le llamo El Todo.
Fui bautizado, como millones tantos, fui medio castrado sin ser consultado... quisieron domesticarme y lo lograron por años...
Cuando un hombre aferrado a sus convicciones y tabúes es sometido a diferentes ventanas con inmensos paradigmas nuevos y por cierto, ¡No contrarios! Simplemente más sinceros... puede ser destruido o alimentado.
Ahora que pienso diferente, cuando la libertad es parte fundamental de mi proceder, encuentro que ésta no es tal, si dejamos de lado a nuestros semejantes.
Ama a tu prójimo como a ti mismo...
Poderoso mandamiento. Que no es imposición... es una llana invitación.
Entre la cefalea y los menesteres, se pasan las horas. Puliendo mesas de cafés y burdeles, rasgando cuerdas, quemando ideas en los manteles.
Una idea peregrina rasga mi mente... es la que precisamente el amor está distante, escondido entre antiguos capiteles de iglesias. Temeroso a ser derruido por completo. Asustado de la hipocresía, de las puñaladas constantes y zalamerías eternas.
No soy creyente y sin embargo tengo fe en una fuerza más poderosa que la mayoría de los seres. Ateo, ateo... pero le llamo El Todo.
Fui bautizado, como millones tantos, fui medio castrado sin ser consultado... quisieron domesticarme y lo lograron por años...
Cuando un hombre aferrado a sus convicciones y tabúes es sometido a diferentes ventanas con inmensos paradigmas nuevos y por cierto, ¡No contrarios! Simplemente más sinceros... puede ser destruido o alimentado.
Ahora que pienso diferente, cuando la libertad es parte fundamental de mi proceder, encuentro que ésta no es tal, si dejamos de lado a nuestros semejantes.
Ama a tu prójimo como a ti mismo...
Poderoso mandamiento. Que no es imposición... es una llana invitación.
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