Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi princesita,
aquí te regalo
la más bella estrella
que en el cielo encontré.
Cuando la vi, pensé,
en ese especial brillo
que parpadea en tus ojos
y quise regalártela
para que adornes tu cabello.
Busqué una escalera
para llegar al firmamento
y con el permiso de Dios,
de ahí, la arranqué.
Aquí la tienes, mi niña,
póntela en tu pelo,
ahora puedes soñar
que eres una estrella fugaz
que libremente en el cielo juega.
Vuela, mi princesa,
baila y da mil vueltas,
detrás de ti, dejarás una brillante estela.
Y por ser una fugaz estrella,
un deseo te pediré,
que cuando crezcas no olvides,
la estrella que te regalé.
aquí te regalo
la más bella estrella
que en el cielo encontré.
Cuando la vi, pensé,
en ese especial brillo
que parpadea en tus ojos
y quise regalártela
para que adornes tu cabello.
Busqué una escalera
para llegar al firmamento
y con el permiso de Dios,
de ahí, la arranqué.
Aquí la tienes, mi niña,
póntela en tu pelo,
ahora puedes soñar
que eres una estrella fugaz
que libremente en el cielo juega.
Vuela, mi princesa,
baila y da mil vueltas,
detrás de ti, dejarás una brillante estela.
Y por ser una fugaz estrella,
un deseo te pediré,
que cuando crezcas no olvides,
la estrella que te regalé.
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