Errantes caminamos
hasta que el paso cansado
nos devuelve a dormir en la tierra.
Baldío parece el esfuerzo
para el que no encuentra sentido en el pecho.
Manos unidas necesitamos
cuando no tenemos zapatos
o ni podemos atarlos.
Desdichados tanto en la dicha
como en la miseria.
Arrasa la noche al raso,
la fe calienta tus venas
para no claudicar de pena.
El regocijo anda cerca
si hayas tus huellas
y vuelves a casa.
Esa que como el caracol
arrastras con fuerza.
Mira como un espectador
a tu mejor actor.
Disfruta del espectáculo
y del descanso.
No hay verdad que buscar
solo el tiempo que sin escuchar tu grito
pasa sin parar.
Importantes necios habitan con nosotros
por creernos lo que no somos.
En vez de listos como el perro
que contento va en cada momento
porque lo siente como nuevo.
Afortunado quien sabe respetar su convento
y se consagra mirando la muerte,
porque sabe que no tiene remedio.
Pretensiones vanas de chiquillos;
en griterío andamos.
Andamios construimos para ver el paraíso
y como un castillo de naipes
caemos con el equipo.
Levantarnos solo nos queda
con la vanidad curtida por el cemento.
Nos volvemos a dar cuerda
sin un diente en la cremallera.
Somos lo que somos
y este planeta es el que es.
Nos queda llevarnos bien
06/02/2922
©Dikia
hasta que el paso cansado
nos devuelve a dormir en la tierra.
Baldío parece el esfuerzo
para el que no encuentra sentido en el pecho.
Manos unidas necesitamos
cuando no tenemos zapatos
o ni podemos atarlos.
Desdichados tanto en la dicha
como en la miseria.
Arrasa la noche al raso,
la fe calienta tus venas
para no claudicar de pena.
El regocijo anda cerca
si hayas tus huellas
y vuelves a casa.
Esa que como el caracol
arrastras con fuerza.
Mira como un espectador
a tu mejor actor.
Disfruta del espectáculo
y del descanso.
No hay verdad que buscar
solo el tiempo que sin escuchar tu grito
pasa sin parar.
Importantes necios habitan con nosotros
por creernos lo que no somos.
En vez de listos como el perro
que contento va en cada momento
porque lo siente como nuevo.
Afortunado quien sabe respetar su convento
y se consagra mirando la muerte,
porque sabe que no tiene remedio.
Pretensiones vanas de chiquillos;
en griterío andamos.
Andamios construimos para ver el paraíso
y como un castillo de naipes
caemos con el equipo.
Levantarnos solo nos queda
con la vanidad curtida por el cemento.
Nos volvemos a dar cuerda
sin un diente en la cremallera.
Somos lo que somos
y este planeta es el que es.
Nos queda llevarnos bien
06/02/2922
©Dikia
Última edición por un moderador: