• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

una aventura fantastica

myriam stella

Poeta fiel al portal
UNA AVENTURA FANTÁSTICA

Te voy a contar un cuento
le decía a Diego su mamá
pero antes sube al monte
a encontrar a tu papá.

Y se fue Diego juicioso
corriendo por el corral
donde pastan los potrillos
a la orilla de la mar.

Por un momento se queda
mirando con emoción
las cristalinas corrientes
que besaban el gran mar.

Se acerca confiado el niño
para poder disfrutar
la belleza que incitaba
sumergirse y gozar.

Se quitó sus zapatillas
y su saco de algodón
y sin temer al peligro
muy confiado se metió.

Y a lo profundo del agua
el muchacho descendió
el fin parece acercarse
y no hay quien de razón
de aquel chiquillo travieso
que no supo obedecer
mientras los padres buscaban
su hijo con gran dolor.

Él, feliz que la pasaba
con el delfín y el salmón
lo llevaban en sus lomos
paseando sin cesar
por las costas y las playas
y las islas de aquel mar.

Conoció a los erizos
las medusas, y al ogro tiburón
que molesto lo miraba
y dando vuelta se marchó,
fue a traer al pez gigante
que se llama esturión
para llevarlo al castillo
de los peces de color
donde se hacen collares
con las perlas y el coral
y sombreros de coraza
de tortuga medieval.

Luego de una rica cena
y un dulce de norí
le ofrecieron espirulína
con aceite y con limón.

A la tarde fueron todos
a las playas de coral
para ver el horizonte
cuando el sol se va a ocultar.

En la orilla encontraron
un gran barco de azafrán
donde todos se subieron
para una fiesta formar,
con sirenas encantadas
que tejían sin cesar
con las fibras de las crines
de caballitos de mar,
para dárselos al chico
que le lleve a su papá
para que recuerde siempre
que al mar se debe cuidar
para que nunca se seque
su belleza sin igual.

En el barco ellos bailan
y cantan al sol y al cielo
con panderetas de estrellas
que llegaron con la arena.

A la mañana siguiente
llegaron a puerto minero
y le dieron a Dieguito
un collar y un sombrero,
con el traje de las crines
del caballito mas fiero
y unos cuantos pececillos
de cristales pulidos
por el tiempo y la sal
pero que se ven muy bellos.

Tu viaje ha terminado
al tiempo todos dijeron
vete juicioso a tu casa
donde te esperan tus viejos
porque la angustia que tienen
es tan grande como el cielo
y cuando te manden ellos
sé obediente y ligero
para que no te regañen
sino que te den un premio.

Cuando el chico despertó
sus padres lo estaban viendo
en la orilla del mar
con un cofre de fino cedro
y en el un gran collar
unos peces y un sombrero.

Lo abrazaron enseguida
felices todos se fueron
y después de una oración
plácidos ellos durmieron.

En la siguiente noche
la madre contó a Diego
un cuento de alta mar
con un barco y un sombrero
y sirenas que tejían
trajes de crines negros.

Asombrado el niño dijo
¡Madre, no puedo creerlo!
fue lo que me sucedió
cuando fui a buscar al viejo
me sumergí en el mar
dos peces en sus lomos me subieron
me llevaron de paseo
al castillo de colores
donde viven peces bellos.

¡Hijo, por casualidad!
¿De comer también te dieron
caspirulína y limón
rico dulce de nori,
¡Si mamíta! Y el collar es para ti
el sombreo para el viejo
y al puerto yo llegué
allí me quedé durmiendo.

¡Hijo! este cuento lo soñé!
cuando tú estabas naciendo
ahora se hizo realidad
!Seguro estoy creyendo!
que tú eres especial
el tesoro que más quiero.

¡Vamos a contar a papá!
que ya se estará yendo
al monte a trabajar
para darnos el sustento
y feliz el se pondrá
con este bonito cuento
que ya se hizo realidad
y será nuestro secreto.
 
Última edición:
UNA AVENTURA FANTÁSTICA

Te voy a contar un cuento
le decía a Diego su mamá
pero antes sube al monte
a encontrar a tu papá.


Y se fue Diego juicioso
corriendo por el corral
donde pastan los potrillos
a la orilla de la mar.


Por un momento se queda
mirando con emoción
las cristalinas corrientes
que besaban el gran mar.


Se acerca confiado el niño
para poder disfrutar
la belleza que incitaba
sumergirse y gozar.


Se quitó sus zapatillas
y su saco de algodón
y sin temer al peligro
muy confiado se metió.


Y a lo profundo del agua
el muchacho descendió
el fin parece acercarse
y no hay quien de razón
de aquel chiquillo travieso
que no supo obedecer
mientras los padres buscaban
su hijo con gran dolor.


Él, feliz que la pasaba
con el delfín y el salmón
lo llevaban en sus lomos
paseando sin cesar
por las costas y las playas
y las islas de aquel mar.


Conoció a los erizos
las medusas, y al ogro tiburón
que molesto lo miraba
y dando vuelta se marchó,
fue a traer al pez gigante
que se llama esturión
para llevarlo al castillo
de los peces de color
donde se hacen collares
con las perlas y el coral
y sombreros de coraza
de tortuga medieval.


Luego de una rica cena
y un dulce de norí
le ofrecieron espirulína
con aceite y con limón.


A la tarde fueron todos
a las playas de coral
para ver el horizonte
cuando el sol se va a ocultar.


En la orilla encontraron
un gran barco de azafrán
donde todos se subieron
para una fiesta formar,
con sirenas encantadas
que tejían sin cesar
con las fibras de las crines
de caballitos de mar,
para dárselos al chico
que le lleve a su papá
para que recuerde siempre
que al mar se debe cuidar
para que nunca se seque
su belleza sin igual.


En el barco ellos bailan
y cantan al sol y al cielo
con panderetas de estrellas
que llegaron con la arena.


A la mañana siguiente
llegaron a puerto minero
y le dieron a Dieguito
un collar y un sombrero,
con el traje de las crines
del caballito mas fiero
y unos cuantos pececillos
de cristales pulidos
por el tiempo y la sal
pero que se ven muy bellos.


Tu viaje ha terminado
al tiempo todos dijeron
vete juicioso a tu casa
donde te esperan tus viejos
porque la angustia que tienen
es tan grande como el cielo
y cuando te manden ellos
sé obediente y ligero
para que no te regañen
sino que te den un premio.


Cuando el chico despertó
sus padres lo estaban viendo
en la orilla del mar
con un cofre de fino cedro
y en el un gran collar
unos peces y un sombrero.


Lo abrazaron enseguida
felices todos se fueron
y después de una oración
plácidos ellos durmieron.

En la siguiente noche
la madre contó a Diego
un cuento de alta mar
con un barco y un sombrero
y sirenas que tejían
trajes de crines negros.


Asombrado el niño dijo
¡Madre, no puedo creerlo!
fue lo que me sucedió
cuando fui a buscar al viejo
me sumergí en el mar
dos peces en sus lomos me subieron
me llevaron de paseo
al castillo de colores
donde viven peces bellos.


¡Hijo, por casualidad!
¿De comer también te dieron
caspirulína y limón
rico dulce de nori,
¡Si mamíta! Y el collar es para ti
el sombreo para el viejo
y al puerto yo llegué
allí me quedé durmiendo.


¡Hijo! este cuento lo soñé!
cuando tú estabas naciendo
ahora se hiso realidad
!Seguro estoy creyendo!
que tú eres especial
el tesoro que más quiero.


¡Vamos a contar a papá!
que ya se estará yendo
al monte a trabajar
para darnos el sustento
y feliz el se pondrá
con este bonito cuento
que ya se hiso realidad
y será nuestro secreto.
Bella historia la de ese niño que en el sueño transmitido
se hace visible el amor de la madre. soñadores los dos
de esa historia visionada y vivida entre el magnifico
paseo de bellos acontecimientos.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba