vronte
Poeta infiel al portal
Un Trío.
Conozco a 3 príncipes
confinados a morar en un castillo único
cada uno con cualidades inherentes
y modalidades de proceder tan diferentes.
Uno es silencioso con poder latente.
Maquinador por excelencia,
un articulador con elocuencia.
Amoral en consideración de proceder silente.
Otro es voluble y cíclico en sus maneras, mas inconsecuente.
Mata gentes o las cobija recurrentemente;
habla con la voz que no va más allá de lo presente;
olvidará mañana lo que ha jurado vehementemente.
El otro vive en las sensaciones;
sus necesidades como únicas motivaciones.
La satisfacción inmediata es su única religión,
es un seguidor cautivo de material condición.
Son la trinidad siempre presente
batallando de continuo sin capitular indefinidamente.
Alternan el control en momentos acomodaticios,
gobiernan con impunidad desde los intersticios.
Si el primero influye al segundo
Fría manipulación calculada es el producto.
Una incapacidad total a retribuir caricias,
renuncia cabal a la piel y sus delicias.
Si el segundo toma el mando del primero
la idiotez completa tendrá el asidero.
Incapacidad para evaluar prudentemente la situación,
toma dirección derecha a la perdición.
A veces el primero domina al tercero,
y aparentemente surge una voluntad de acero.
Pero el descuido propio y la falta de aseo
minan la energía entera y aniquilan el deseo.
Y si el tercero toma las riendas del primero
Un animalesco ser cobrará acción y asidero,
donde el materialismo más extremo
surgirá como un mandato que será el único utilizable remo.
Cuando el segundo atrape al tercero,
Querrás ser un vegetal estático en la morada,
el placer opioide como única ensenada.
Será un lento aniquilante que te llevará al destierro.
Y si el tercero cubre al segundo
los afectos buscarán un pago que sea tangible,
no existirá nada gratuito en la vida.
Una soledad total dentro de un ambicioso mundo.
Y como clima todo-abarcante.
En la cima del castillo,
la fuerza vital y explosiva.
Que sin importar si influya a uno solo
o a la triada entera
los hará arder en si mismos de forma perecedera.
La posibilidad sigue en los aires.
Tu eres el castillo, la morada y sus carruajes.
Al darles su justa medida a cada uno de los gobernantes;
mente, corazón y cuerpo te regalarán una existencia hermosa en todos los parajes.
Conozco a 3 príncipes
confinados a morar en un castillo único
cada uno con cualidades inherentes
y modalidades de proceder tan diferentes.
Uno es silencioso con poder latente.
Maquinador por excelencia,
un articulador con elocuencia.
Amoral en consideración de proceder silente.
Otro es voluble y cíclico en sus maneras, mas inconsecuente.
Mata gentes o las cobija recurrentemente;
habla con la voz que no va más allá de lo presente;
olvidará mañana lo que ha jurado vehementemente.
El otro vive en las sensaciones;
sus necesidades como únicas motivaciones.
La satisfacción inmediata es su única religión,
es un seguidor cautivo de material condición.
Son la trinidad siempre presente
batallando de continuo sin capitular indefinidamente.
Alternan el control en momentos acomodaticios,
gobiernan con impunidad desde los intersticios.
Si el primero influye al segundo
Fría manipulación calculada es el producto.
Una incapacidad total a retribuir caricias,
renuncia cabal a la piel y sus delicias.
Si el segundo toma el mando del primero
la idiotez completa tendrá el asidero.
Incapacidad para evaluar prudentemente la situación,
toma dirección derecha a la perdición.
A veces el primero domina al tercero,
y aparentemente surge una voluntad de acero.
Pero el descuido propio y la falta de aseo
minan la energía entera y aniquilan el deseo.
Y si el tercero toma las riendas del primero
Un animalesco ser cobrará acción y asidero,
donde el materialismo más extremo
surgirá como un mandato que será el único utilizable remo.
Cuando el segundo atrape al tercero,
Querrás ser un vegetal estático en la morada,
el placer opioide como única ensenada.
Será un lento aniquilante que te llevará al destierro.
Y si el tercero cubre al segundo
los afectos buscarán un pago que sea tangible,
no existirá nada gratuito en la vida.
Una soledad total dentro de un ambicioso mundo.
Y como clima todo-abarcante.
En la cima del castillo,
la fuerza vital y explosiva.
Que sin importar si influya a uno solo
o a la triada entera
los hará arder en si mismos de forma perecedera.
La posibilidad sigue en los aires.
Tu eres el castillo, la morada y sus carruajes.
Al darles su justa medida a cada uno de los gobernantes;
mente, corazón y cuerpo te regalarán una existencia hermosa en todos los parajes.
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