deyraidanvic
Poeta adicto al portal
En un bosque raso y fértil
unos libros fueron abandonados,
por la gente de esta tierra
ajenos al placer por la lectura.
Dirigidos por un gordo,
que se hace llamar diccionario
los tenía seleccionados
en grupos de referencia
y complementarios.
Los textos con su tristeza
por la ignorancia que les han dado
se fueron en busca de un sabio,
que les habían recomendado
sus amigas la palabra y la escritura.
Por la mitad del camino
se cruzaron con un niño
que ignoraba la lectura,
pero les dio la bienvenida
y les demostró cariño.
Los llevo hasta donde el sabio
que al verlos llegar exclamo
¡Gracias dios mío por el tesoro
que me has dado!
Los agarro de las manos
y con un paño el polvo les sacudió,
en un estante de madera
uno a uno acomodo,
para que los niños del bosque
aprendan, gocen y se deleiten
en el maravilloso mundo de la lectura.