Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me encanta la dulzura de este poema. Hay un cuidado especial en cada verso, como si se quisiera mantener el arrullo del niño, velar su sueño, evitar que se despierte. El encanto del beso depositado en la frente, esa maravilla que nunca olvidaremos quienes tuvimos la suerte de dar así los besos. He disfrutado cada palabra, el ritmo de tus letras, casi te diré que he visto tu gesto.
Espléndido. Un abrazo.
Me emociona tu capacidad para sentir lo que intenté transmitir y la delicadeza de tu comentario, Gracias Luis.
El bebé para el que escribí ese poema, es el mismo niño al que ahora con cinco años, leeré tu cuento.
Un gran abrazo Luis.
Palmira