alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
UN SAPITO PREOCUPADO
Muy pensativo, esta el sapito,
Cayó a un pozo, y no hay salida,
Y... chuap, chuap, y nadie escucha,
Y el sapito, muy preocupado,
Empezó a saltar, y sube y cae,
¡Pobre sapito! ¿quien lo hallara?
Chuap, chuap, se escucha,
Mamá sapita, a su auxilio vino,
Mi chiquitito, ¡que verde estas!,
No tengas miedo, ¡mamá te sacará!
Y lo verde, en mis brazos, se quitara
Mamá sapita, nuca, se había fijado,
Que ella, y sapito, verdes siempre serán,
Con mucho amor, el color, le cambiaria
Pero para nosotros, siempre, verdes serán,
¡Los pintamos, les diremos!
Hasta que se den cuenta, de su color,
Que los sapitos, ¡todos son verdes!
Así lo dijeron; los lagartijos,
Que allí; se hallaban,
Si son felices, creer que, no son verdes,
Felices serán, por nosotros, no lo sabrán
Alicia Pérez Hernández
Muy pensativo, esta el sapito,
Cayó a un pozo, y no hay salida,
Y... chuap, chuap, y nadie escucha,
Y el sapito, muy preocupado,
Empezó a saltar, y sube y cae,
¡Pobre sapito! ¿quien lo hallara?
Chuap, chuap, se escucha,
Mamá sapita, a su auxilio vino,
Mi chiquitito, ¡que verde estas!,
No tengas miedo, ¡mamá te sacará!
Y lo verde, en mis brazos, se quitara
Mamá sapita, nuca, se había fijado,
Que ella, y sapito, verdes siempre serán,
Con mucho amor, el color, le cambiaria
Pero para nosotros, siempre, verdes serán,
¡Los pintamos, les diremos!
Hasta que se den cuenta, de su color,
Que los sapitos, ¡todos son verdes!
Así lo dijeron; los lagartijos,
Que allí; se hallaban,
Si son felices, creer que, no son verdes,
Felices serán, por nosotros, no lo sabrán
Alicia Pérez Hernández