Una noche estrellada lanzada al mundo,
enterrada en la nieve por el viento,
leñadores trajeron la noche estrellada
a sus aldeas distantes como un tesoro encontrado.
Pensaron hacer felices a sus mujeres
porque su capa estaba hecha de plata,
pero tuvieron que alimentarlo y observarlo,
como su fuera un hijo de su propia raza.
No podían vender la capa,
ningún platero creía en ella ;
el Papa no quiso bautizar al huérfano,
ese niño pagano cayó de la Luna.
Ningún carpintero quería que trabajara,
ese delicado príncipe, de qué servía?
Los buscadores lo expulsaron de sus iglesias,
el gentil niño se quedó parado pensativo.
Y una noche volvió a desaparecer,
el pueblo contaba con menos niños,
mientras que de repente brillaban más estrellas.
Fué hace siete años. Y otra vez invierno.
enterrada en la nieve por el viento,
leñadores trajeron la noche estrellada
a sus aldeas distantes como un tesoro encontrado.
Pensaron hacer felices a sus mujeres
porque su capa estaba hecha de plata,
pero tuvieron que alimentarlo y observarlo,
como su fuera un hijo de su propia raza.
No podían vender la capa,
ningún platero creía en ella ;
el Papa no quiso bautizar al huérfano,
ese niño pagano cayó de la Luna.
Ningún carpintero quería que trabajara,
ese delicado príncipe, de qué servía?
Los buscadores lo expulsaron de sus iglesias,
el gentil niño se quedó parado pensativo.
Y una noche volvió a desaparecer,
el pueblo contaba con menos niños,
mientras que de repente brillaban más estrellas.
Fué hace siete años. Y otra vez invierno.