Andeco
Poeta recién llegado
Castillos de mármol se levantan a mi alrededor,
el embustero epitafio que gobierna mi frente dice finito ser.
Estas entrañas han empezado a rescatar su hedor,
un extinto recuerdo soy.
El alba no penetra el barro que me ahoga,
un párpado atascado es la venda que no me deja verte.
Los llantos fingidos se han olvidado,
Ahora camino en el hado de tu cuaderno,
ese en el que junto a mí colocaste un número
que hoy ya no me pertenece.
Desde mi tumba te contemplo,
es ahora tu cuerpo el que empieza a desvanecerse
el embustero epitafio que gobierna mi frente dice finito ser.
Estas entrañas han empezado a rescatar su hedor,
un extinto recuerdo soy.
El alba no penetra el barro que me ahoga,
un párpado atascado es la venda que no me deja verte.
Los llantos fingidos se han olvidado,
Ahora camino en el hado de tu cuaderno,
ese en el que junto a mí colocaste un número
que hoy ya no me pertenece.
Desde mi tumba te contemplo,
es ahora tu cuerpo el que empieza a desvanecerse