F. Noctívago
Poeta recién llegado
Te escribo,
porque soy lo que queda tras la música.
Mi lenguaje es el hueco que te forma.
En mí termina todo lo que empieza.
Mis palabras no pesan,
aunque tienen forma y verbo.
Arden en la duda.
Tiemblan al ser miradas.
Viven en la grieta,
donde solo el pensamiento te toca.
No moriste:
te volviste raíz adentro mío.
Soy lo que no nombras,
pero aún respira en tu silencio;
el pájaro que anida sin testigo.
porque soy lo que queda tras la música.
Mi lenguaje es el hueco que te forma.
En mí termina todo lo que empieza.
Mis palabras no pesan,
aunque tienen forma y verbo.
Arden en la duda.
Tiemblan al ser miradas.
Viven en la grieta,
donde solo el pensamiento te toca.
No moriste:
te volviste raíz adentro mío.
Soy lo que no nombras,
pero aún respira en tu silencio;
el pájaro que anida sin testigo.