prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
<font size="3"><font color="#000000">[video=youtube;Q66u6B3I48Y]http://www.youtube.com/watch?v=Q66u6B3I48Y[/video]
​Ahora me sorprenden las noches, casi todas
desde que mantengo castrando mariposas.
Y es que la gente descarada acude al funeral de la luz
mientras las diminutas presas de la liviandad inexorable de lo eterno
se posan en mis palmas desocupadas de tu cuerpo,
descolgadas de la virtud del polen.
Las mariposas son huesos del tiempo
fracturados en la feliz caída, esparcidos por las miradas
que resuelven que el espejo del horizonte es un pétalo.
( Estamos en una alegoría donde realmente se puede sangrar
sin tener miedo a manchar los iconos de la sombra, la crueldad vestida de inercia,
cuando son adrenalina eclipsada).
Colinas sin herencia, que arrancan de sí mismas la otra mitad
y se despiden para siempre de su nostálgico rodear,
de su movimiento inepto para la huida de los cipreses
dejando que los espacios sean solamente eso: un hombre castrando mariposas.
Y tú no vienes, porque lo que te nombra es la ausencia, sin ella serías
una mujer sin vicios, ama de casa, casa de mi alma.
Aún siento que te alejas, que expandes el limite del planeta.
​Ahora me sorprenden las noches, casi todas
desde que mantengo castrando mariposas.
Y es que la gente descarada acude al funeral de la luz
mientras las diminutas presas de la liviandad inexorable de lo eterno
se posan en mis palmas desocupadas de tu cuerpo,
descolgadas de la virtud del polen.
Las mariposas son huesos del tiempo
fracturados en la feliz caída, esparcidos por las miradas
que resuelven que el espejo del horizonte es un pétalo.
( Estamos en una alegoría donde realmente se puede sangrar
sin tener miedo a manchar los iconos de la sombra, la crueldad vestida de inercia,
cuando son adrenalina eclipsada).
Colinas sin herencia, que arrancan de sí mismas la otra mitad
y se despiden para siempre de su nostálgico rodear,
de su movimiento inepto para la huida de los cipreses
dejando que los espacios sean solamente eso: un hombre castrando mariposas.
Y tú no vienes, porque lo que te nombra es la ausencia, sin ella serías
una mujer sin vicios, ama de casa, casa de mi alma.
Aún siento que te alejas, que expandes el limite del planeta.
Última edición: