Javier Alánzuri
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Qué bueno tu grillo, Luz, y que ladino... me encanta el poema, es muy ameno y divertido...Cricrí, cricrí, cricrí.
Silenciosas las estrellas
sólo se escucha el cricrí.
Cricrí, cricrí, cricrí.
Ya le sonríe la luna
y lo mira desde allí,
Cricrí, cricrí, cricrí.
Me transporta de mi cama
hasta ese campo feliz
y en mis sueños solo escucho,
Cricrí, cricrí, cricrí.
Lento camina el reloj
una hora y otra aquí
y mueve sus manecillas
sólo, sólo, para mí.
Cricrí, cricrí, cricrí.
Ya se me cierran los ojos
pero no puedo dormir
Cricrí, cricrí, cricrí.
¿hay un grillo en mi cabeza,
o en mi almohada muy feliz?
Cricrí, cricrí, cricrí.
Ya pasó la madrugada
y este bicho no se duerme
mejor le busco un hotel
antes que el sueño me enferme.
Cricrí, cricrí, cricrí.
Del salón a la cocina
busco presto su escondite
y levanto hasta las sillas
que ocultarse le permiten.
Cricrí, cricrí, cricrí.
No lo encuentro al muy bandido
pero sigue su cricrí,
he dado vuelta la casa...
¡Ahora salta por allí!!
Cricrí, cricrí, cricrí.
¡Intruso localizado!,
lo persigo entre los muebles,
huidizo, organizado,
-¡no me pillas, tú no puedes!-
Cricrí, cricrí, cricrí.
Al fin se va hasta la puerta,
¡bendita oportunidad!
Y ya raudo, sin piedad,
amable, la dejo abierta...
Cricrí, cricrí, cricrí.
Se despide muy ladino,
seguro se va a dormir,
ya se ha pasado la noche,
y se marcha el concertino.
Cricrí, cricrí, cricrí.
Ya pasó la madrugada
y este bicho no se duerme
mejor le busco un hotel
antes que el sueño me enferme.
Un fuerte abrazo, amiga.
Javier.
y este bicho no se duerme
mejor le busco un hotel
antes que el sueño me enferme.
Un fuerte abrazo, amiga.
Javier.