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Un cuaderno de andrajos

James De la rosa

Juan Carlos Tuñon
Al bosque paseo, al paso de oro,
al prado o al rio, al tesoro ambiguo
de cama de troncos...
El esfuerzo sabio le cuelga en el labio,
llantina indiscreta de que olvida el mundo
cumbre de lo absurdo frente a una tormenta;
Bajo el centenario roble de los muertos...
Hay un libro abierto y dos esqueletos.

De la página cuatro;
también tuve una vida igual, a
la vida intima de las cosas tranquilas,
de distancias cortas, de monotonías
mecánicas del aspecto monocorde de
la concordancia.
Con una mujer que no tubo la culpa
ni la oportunidad de culpables, me dejó
ir como si fuera a comprar, el billete
hacia un destino sin limites domiciliarios...
¿Para qué?; Para encontrar...
cuando todo parecen señales
y la luz de un horizonte clandestino
te marca la distancia a recorrer y así,
te ves que han cambiado de idioma...
no importa, hablo el lenguaje de
la apariencia...


De la página siete;
,he mirado el rio, seguido un afluente
y el largo camino siempre es el destino
que en el mar se muere...

He cavado tumbas para mis amigos,
llorado en distintos idiomas la muerte,
la voz del dolor que atrae del amor
recuerdos valientes...

Página 17;
Restalla la noche y el viento es cisterna,
el rayo que cumple la raíz hermosa del cielo en violencias...
Las alas nocturnas horizonte en cuentas,
cascaras perdidas de almas abatidas en la ultima vida
a la que se enfrentan...



Pag23;
la simetría, al final es una variable muy humana,
todo es par a pesar de ser único...

Pag 38;
Capellán de angustias rezando las cenas ,
en las casas llenas de comida fina de la gran miseria,
que el escapulario no es escrupuloso
come como un oso y de ciervo tragos...
comparar a un guarro en mesa de gala
como el que regala una vida de adorno...
Capellán y cura de la casta pura
del Dios de las Bestias...


Pag 57;
ante el hambre y el estomago del hombre;
la mendicidad es la única labor de un vagabundo sin metas...
La mano y la cara compungida y la lágrima que cede a la suciedad,
para mostrar el alma cristalina...
La fe, la distancia para que el dolor no enturbie,
el valor de dar lo que se merece;
monedas de caridad sin mirada...
como si la miseria pudiera contagiarse...

Pag 98;
El corazón de la penumbra en la amplitud de la noche,
ofuscada, cadenciosa la prosa de las hojas que se mueren...
bajo el árbol y en tierra de mármol con un perro misterioso,
lo demás está borroso... para un viejo picajoso
todo lecho es un nido de pulgas...


En una papelera tirada se encuentra,
la vida indistinta de la fe distinta
de otro gran poeta...
 
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