Évano
Libre, sin dioses.
A más de uno los domingos
la cerveza le brotaba de la boca.
Los ojos tan amarillos como el fondo
de ese letrero del pub-cafetería.
Parecían el cuervo negro
que había bajado
del letrero negro y redondo
con fondo amarillo.
Yo ponía a José Feliciano.
“Qué seráaaa de mi vida,
quéee seráaa qué seráaa…”.
Ya estaban tristes, qué más daba.
Ninguno tenía nada en casa.
Nada mejor que beber y fumar
y mirar lascivamente a la camarera
o quizás a mí.
Timones, redes y barcos y cuadros
de mares del mundo, y un billar
decoraban el bar de madera
repleta de años de nicotina.
Un bar musical sin marinero alguno
y lejos, muy lejos de mar alguno.
Quéee seráaaa, qué seráaaa
de mi vida qué seráaaaa...
El traqueteo de la máquina
tragaperras. “Qué buena estás.
Otra cerveza, un cubata,
dame cambio y un paquete
de tabaco".
El humo como niebla
y el boom de una bola
al chocar contra otras
o colarse
por el agujero del billar.
Como la vida de los de allí
que huíamos de la misma vida
chocando unos contra otros
a ver quién caía
más aún
en el profundo agujero
de la noche
de la profunda noche
que ya éramos.
Gracias por leer.
la cerveza le brotaba de la boca.
Los ojos tan amarillos como el fondo
de ese letrero del pub-cafetería.
Parecían el cuervo negro
que había bajado
del letrero negro y redondo
con fondo amarillo.
Yo ponía a José Feliciano.
“Qué seráaaa de mi vida,
quéee seráaa qué seráaa…”.
Ya estaban tristes, qué más daba.
Ninguno tenía nada en casa.
Nada mejor que beber y fumar
y mirar lascivamente a la camarera
o quizás a mí.
Timones, redes y barcos y cuadros
de mares del mundo, y un billar
decoraban el bar de madera
repleta de años de nicotina.
Un bar musical sin marinero alguno
y lejos, muy lejos de mar alguno.
Quéee seráaaa, qué seráaaa
de mi vida qué seráaaaa...
El traqueteo de la máquina
tragaperras. “Qué buena estás.
Otra cerveza, un cubata,
dame cambio y un paquete
de tabaco".
El humo como niebla
y el boom de una bola
al chocar contra otras
o colarse
por el agujero del billar.
Como la vida de los de allí
que huíamos de la misma vida
chocando unos contra otros
a ver quién caía
más aún
en el profundo agujero
de la noche
de la profunda noche
que ya éramos.
Gracias por leer.
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