• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Umbral de miedos

IgnotaIlusión

El Hacedor de Horizontes
Constantes colapsos galácticos,

vivencias que simulan sueños,

compactamos eternidades,
hasta que todo centro implosione,

jugamos con los límites,
como si su tortura
no nos afectara,

la verdad más amarga,
nuestra similitud con todo vacío,

¿será que en nuestro pecho
escondemos tanto espacio desolado?

¿o será que nuestro corazón
se ha cansado de sangrar?

sinérgicos pesares inmensos,

nuestros pulmones
se han transformado en nuevos dones,

mudamos de piel,

y caemos desnudos,
al umbral de nuestros miedos.








517090280-10060016780700947-1476380286434687772-n.jpg
 
Constantes colapsos galácticos,

vivencias que simulan sueños,

compactamos eternidades,
hasta que todo centro implosione,

jugamos con los límites,
como si su tortura
no nos afectara,

la verdad más amarga,
nuestra similitud con todo vacío,

¿será que en nuestro pecho
escondemos tanto espacio desolado?

¿o será que nuestro corazón
se ha cansado de sangrar?

sinérgicos pesares inmensos,

nuestros pulmones
se han transformado en nuevos dones,

mudamos de piel,

y caemos desnudos,
al umbral de nuestros miedos.








517090280-10060016780700947-1476380286434687772-n.jpg
Un placer leer su poesía poeta. Es un gato placer deambular por sus letras. Un abrazo con la pluma del alma
 
Este poema es una meditación intensa sobre la fragilidad humana ante el abismo interior y cósmico. A través de imágenes galácticas y sensoriales, nos enfrenta con el dolor existencial, la transformación constante y la carga emocional que arrastramos. En su núcleo, el poema sugiere que, pese al sufrimiento, hay una especie de renovación: mudamos de piel, adquirimos nuevos dones, y aunque caemos, lo hacemos conscientes, desnudos, frente a nuestros propios miedos. La caída no es un final, sino un umbral: un espacio donde, al tocar fondo, quizás comience una nueva forma de ser.

Saludos cordiales
 
Este poema es una meditación intensa sobre la fragilidad humana ante el abismo interior y cósmico. A través de imágenes galácticas y sensoriales, nos enfrenta con el dolor existencial, la transformación constante y la carga emocional que arrastramos. En su núcleo, el poema sugiere que, pese al sufrimiento, hay una especie de renovación: mudamos de piel, adquirimos nuevos dones, y aunque caemos, lo hacemos conscientes, desnudos, frente a nuestros propios miedos. La caída no es un final, sino un umbral: un espacio donde, al tocar fondo, quizás comience una nueva forma de ser.

Saludos cordiales
Gracias Rosa!!!, como siempre, me encantan tus análisis, y me son útiles para seguir mejorando y para nutrirme de perspectivas más amplias, eso me da un aura de calma y felicidad, es grato saber que siempre hay compañía aún en las profundidades de pensamientos únicos, Gracias Rosa!!
 
Atrás
Arriba