IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Tibias oscilaciones,
entre órbitas astrales,
y geometría divina,
circundantes las estrellas ante el vacío,
siempre nos vemos atraídos
por lo que primeramente se desconoce,
siempre se entiende abstracto
ese magnetismo corporal,
esa desconocida visceralidad
que estimula en exceso a la consciencia,
dejamos de lado las respuestas,
y nos sumergimos en nuevas dudas,
la apariencia de la imaginación es invisible,
sus frutos son tan pulcros como el aire,
como el reflejo en el espejo
de un alma feliz,
titilarán las estrellas,
como esperanzas venideras,
caerán sus luces,
entre horizontes de una tierra agotada,
caerán como lluvia,
en cada raíz muerta,
y revivirán
la intercorporal complejidad
de una cómoda valentía,
porque somos viento,
porque somos hojas,
que caen entre últimos atardeceres.
entre órbitas astrales,
y geometría divina,
circundantes las estrellas ante el vacío,
siempre nos vemos atraídos
por lo que primeramente se desconoce,
siempre se entiende abstracto
ese magnetismo corporal,
esa desconocida visceralidad
que estimula en exceso a la consciencia,
dejamos de lado las respuestas,
y nos sumergimos en nuevas dudas,
la apariencia de la imaginación es invisible,
sus frutos son tan pulcros como el aire,
como el reflejo en el espejo
de un alma feliz,
titilarán las estrellas,
como esperanzas venideras,
caerán sus luces,
entre horizontes de una tierra agotada,
caerán como lluvia,
en cada raíz muerta,
y revivirán
la intercorporal complejidad
de una cómoda valentía,
porque somos viento,
porque somos hojas,
que caen entre últimos atardeceres.