Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquel hermoso domingo
bañado de oro estaba
los diamantes
reflejaban en las ventanas un
giño incandescente
El parque lleno de gente estaba
concordaban con las miles flores
y los colores de sus ropas
Aquella niña con alambres en la
boca, dijo añoche que lo haría
que temprano al parque se iría
con su bici en la mano
sin saber qué siniestro causaría
Papa Misifu no se mueve!
Papa, papá!
Que Misifu no se mueve...!
Yo quería cerrar la cochera
y trancada parecía
fuerte, fuerte yo le daba
y la puerta no respondía
Enojada con la puerta
me subí en el manubrio
y oi un maullo que un grito parecía
Papá qué le ha pasado al gato?
Nada hija mía!
Solo duerme... Te he contado
que los gatos tienen nueve vidas!
horita se levanta...