child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
El tiempo aún no ha logrado
curar la miseria de mi alma,
lentamente va consumiendome,
de poco sirve resistirse.
Todo es como una resaca,
una gran resaca que dejó
el agridulce licor de tantos
momentos vividos junto a ti.
Mientras la noche eterna
se disfraza de mentira,
sucumbe la verdad que
alguna vez creí conocer.
No hay ángeles caídos,
tampoco mártires queridos,
ni un sólo sagrado santo
en el cementerio de mi alma.
Cadenas que resuenan
en el vacío de mi cuarto,
estoy atado de pies y manos
al cruel e impiadoso pasado.
Insondable es el abismo
que me separa de mi mismo,
todo se transforma en una obra,
la mentira cobra cada vez más vida.
En un pedestal de melancolía
yace inalcanzable mi única salida,
sublime efigie tallada a mano
por las propias razones de la vida.
La observo, la escucho, ruego, sucumbo.
El silencio ensordecedor de mi interior
afónico está de tanto gritar y suplicar
a la vida tan sólo una oportunidad más...
curar la miseria de mi alma,
lentamente va consumiendome,
de poco sirve resistirse.
Todo es como una resaca,
una gran resaca que dejó
el agridulce licor de tantos
momentos vividos junto a ti.
Mientras la noche eterna
se disfraza de mentira,
sucumbe la verdad que
alguna vez creí conocer.
No hay ángeles caídos,
tampoco mártires queridos,
ni un sólo sagrado santo
en el cementerio de mi alma.
Cadenas que resuenan
en el vacío de mi cuarto,
estoy atado de pies y manos
al cruel e impiadoso pasado.
Insondable es el abismo
que me separa de mi mismo,
todo se transforma en una obra,
la mentira cobra cada vez más vida.
En un pedestal de melancolía
yace inalcanzable mi única salida,
sublime efigie tallada a mano
por las propias razones de la vida.
La observo, la escucho, ruego, sucumbo.
El silencio ensordecedor de mi interior
afónico está de tanto gritar y suplicar
a la vida tan sólo una oportunidad más...