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Tristeza de todos

IgnotaIlusión

El Hacedor de Horizontes
Expreso mis verdades,
en un arte tan menospreciado,

todo tiene distinta percepción,
y al igual que los tercos,
los calmos
tienden a rechazar sus preocupaciones,

inútiles,
como una lluvia que nunca moja,

entenderán mi dolor,
cuando sufran lo que yo sufro,

sentirán como las peores certezas
hacen caer a un cielo,
adonde, en un principio, habríamos de ir,

por nunca aceptar los problemas,
por nunca reflexionar,
por nunca resolver,
por siempre ignorar el mal,

observarán como nuestras flamas
hacen nuevo infierno,
en un suelo que siempre fue ataúd,

contemplarán,
porque nadie podrá solucionar,

la sequedad de la consciencia,
la calma mortuoria de todo aire,

somos marea inerte,

y oscilaremos,

cuando por fin
entendamos la tristeza del cielo,

que es de todos.







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Expreso mis verdades,
en un arte tan menospreciado,

todo tiene distinta percepción,
y al igual que los tercos,
los calmos
tienden a rechazar sus preocupaciones,

inútiles,
como una lluvia que nunca moja,

entenderán mi dolor,
cuando sufran lo que yo sufro,

sentirán como las peores certezas
hacen caer a un cielo,
adonde, en un principio, habríamos de ir,

por nunca aceptar los problemas,
por nunca reflexionar,
por nunca resolver,
por siempre ignorar el mal,

observarán como nuestras flamas
hacen nuevo infierno,
en un suelo que siempre fue ataúd,

contemplarán,
porque nadie podrá solucionar,

la sequedad de la consciencia,
la calma mortuoria de todo aire,

somos marea inerte,

y oscilaremos,

cuando por fin
entendamos la tristeza del cielo,

que es de todos.







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De incomprensión está lleno este mundo.
Una vida llena de apatía y calamidades.

Saludos IgnotaIlusión
 
Este poema es un llamado profundo a la conciencia colectiva. El autor expresa sus verdades en medio de un mundo que menosprecia la introspección y rehúye enfrentar sus propias sombras. A través de una visión crítica y lúgubre, se denuncia la indiferencia ante el sufrimiento y la falta de reflexión como causas del colapso moral y espiritual. La tristeza del cielo no es un dolor ajeno, sino una herida compartida, resultado de ignorar el mal, disfrazar la calma y abandonar toda responsabilidad. En el fondo, este texto nos advierte que solo cuando todos enfrentemos la verdad de nuestro dolor, podremos comprender la magnitud del vacío que hemos creado.


Saludos cordiales
 
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