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Triste tristeza

licprof

Poeta fiel al portal
Tristeza
soberana y triste
la de esta noche
cerrada

Triste tristeza la de virtuales reuniones
a la distancia
y el coordinador o director famoso
un necio importante
que monopoliza la palabra
no la cede
e interrumpe a cada momento
si querès meter un bocadillo

por otra parte, es en lo alto de una librerìa de Palermo
un espacio chiquito
pero repleto de libros

ni se molesta en analizar los poemas
acaso no sabe hacerlo
no dispone de herramientas al respecto
no tiene la menor ni mayor
idea de nada

no obstante, sus escritos son cèlebres
y moderados

sus admiradoras
son ardientes pendejas
que pagan por conocerlo
o levantarlo

y yo lo envidio francamente
aunque ademàs lo detesto
por su engrupimiento y frìas obsesiones
tìpicas de un megalòmano paranoide
(aunque no quiero patologizar ni sicopatear sicofantes)

sin embargo la pasè muy bien
aunque tambièn muy mal
por sus constantes intrrupciones, ademàs
salta de un tema al orto perdòn otro
sin profundizar absoluta o relativamente en nada
(chistes fàciles y malos)

lo que màs me gustò de la feria fueron las minas

me gustò esa experiencia parcialmente desagradable

las chicas eran preciosas
los poemas muy hermosos

todo fue interesante menos
el coordinador del taller
que interrumpe a cada momento y
no deja hablar
oligopolizando la bralapa

ademàs, los poemas parecian excusas
para hablar de cualquier otra cosa
por ejemplo cine
o cuestiones que no venìan al caso
para nada

una vez, las chicas lo acusaron de machista
ante un comentario desafortunado
digamos poco feliz o directamente infeliz

empero, esas eran reuniones!
bien o mal todo era medianamente divertido
y no estas virtuales reuniones que me causan
no sè bien por què
tristeza profunda
profunda como una garganta
dorada como una lluvia
sutil
como chamuyo o poema
al oido de las bellas
cuando era muchacho
un pobre estudiante
y no tenìa absolutamente nada
salvo mi cuerpo, la palabra y
salud
fortaleza
futuro
y algo de olfato.

Lo cual me permitìa
conquistar a las bellas inexpugnables
y abrazarnos
en los parques pùbicos perdòn pùblicos
en las tardes de primavera o verano
incluso en invierno!
si no tenìamos una fucking moneda partida al medio!

Realmente, èramos pobres como arañas
y casi nos comìan los piojos
en medio de aquellos hoteles màs o menos absurdos
y sobre todo baratos.

Era pobre y lo ùnico a mi disposiciòn eran:
mi mente
mi cuerpo
el lenguaje
el baile
y los poemas de corazòn
que susurraba al oìdo de las bellas
al solo objeto de conquistarlas
en lo posible para siempre.


 
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